PrincipalArtículosOpiniónColumnasRevista "Argumentos"Blogoconversación
martes, 02 de diciembre de 2008
Principal arrow Principios Ideológicos arrow Contraofensiva III: palos de vidente (2)
Contraofensiva III: palos de vidente (2) Imprimir E-Mail
Lecturas 3021    

ImageEn la parte final de esta saga de artículos quiero proponer, de forma muy somera algunos de los puntos fundamentales que deberían centrar el programa político de la izquierda.

a)La creación de un sistema preventivo especial efectivo:

La izquierda, y el espectro político en general han despreciado hoy día su función principal: asegurar los derechos fundamentales. Esto se refleja de forma coherente en dos aspectos muy importantes:; el sistema penitenciario y el sistema educativo. Ante los actos mas horribles de nuestra sociedad, todos nos indignamos, nos asustamos y reclamamos mano dura. Sin embargo, antes que la mano dura y la represión, es posible articular la prevención, ya sea educando ciudadanos, ya sea reformandolos cuando cometan actos contra la sociedad. Es necesario articular un sistema distinto.

i) El sistema educativo

Los fines del sistema educativo deberían ser desde nuestra visión dos: dar instrucción y formar ciudadanos. En esta parte trataremos el segundo, en nuestra opinión despreciado de forma fundamental. El sistema educativo debería formar ciudadanos ejemplares, es decir, ciudadanos capaces de vivir en un determinado ámbito como es la sociedad en la que viven. Lejos de fomentar el individualismo competitivo, es necesario articular una ética basada en el « primero los otros, después yo », una ética del servicio a la sociedad.

La izquierda identifica hoy el patriotismo como un resquicio del franquismo, algo despreciable en suma. Esto es un error porque ello ha llevado a un individualismo donde nadie se siente parte de nada, no se siente parte de la sociedad, no se siente parte del Estado, no hay conciencia ciudadana en definitiva. Así uno de los principales objetivos del sistema educativo debería ser formar espíritus con una conciencia ciudadana fuerte: que entiendan que en la medida en que forman parte de la civitas no pueden violar las reglas de esta, que son parte de esa ciudad, de ese proyecto que aparece simbolizado en la constitución. No es ya un patriotismo histórico, o cultural, sino un patriotismo cosmopolita, ciudadano y universalista. Fomentar así los valores de la libertad, la solidaridad, el universalismo, el respeto a la ley y a los otros debe ser uno de los objetivos primordiales del sistema educativo.

ii) El sistema penitenciario:

El resultado de un sistema educativo deficiente y de un sistema económico que agudiza las desigualdades y no garantiza la igualdad de oportunidades que no es entre otros muchos problemas el problema de la delincuencia.

Desde un punto de vista progresista es por lo menos sorprendente que el programa político de toda la izquierda siga considerando la cárcel como solución universal para todos los problemas y delitos. Atrás quedaron la rehabilitación y prevención especial. La izquierda debería articular un sistema penitenciario capaz de reinsertar a los ciudadanos que hayan violado la ley en la sociedad. Por eso, el sistema jurídico penal no debería articular las penas en proporción a la gravedad del acto sino sobre todo en proporción al nivel asociabilidad del individuo, es decir de la valoración cuantitativa y cualitativa de los motivos que le llevaron a delinquir.

Así, uno de los objetivos principales de la izquierda debería ser articular una solución para una de las poblaciones penitenciarias mas altas de europa como es la española, una solución real, con dinero sobre la mesa que sea capaz de poner en marcha un sistema de reeducación y reinserción eficiente. No hay un solo programa político, a la izquierda a la derecha que proponga el fuego purificador que indiscutiblemente necesitan nuestras instituciones penitenciarias que no son más que el lugar donde la sociedad oculta sus fracasos.

b) La elaboración de un proyecto de Estado del bienestar sostenible a largo plazo:

El cisma que se produce entre socialistas y liberales después de la revolución francesa fue precisamente su disidencia sobre qué debía ser la igualdad. Para ellos, la igualdad formal debería llevar a la igualdad real (puesto que cada uno es el mejor juez de sus intereses), sin embargo no fue así y fue en ese contexto que se produjo el cisma.

La izquierda surge, en el plano económico, como una reacción a la libertad y la igualdad formal proclamada por el liberalismo. El tirón que hizo la ideología revolucionaria que derivó en estados totalitarios de planificación centralizada de la economía. Estos Estados demostraron ser del todo ineficientes. Desde entonces, la izquierda no ha sido capaz de desembarazarse de su odio a lo privado y centrarse en su principal objetivo: la garantia de los derechos individuales, no sobre el papel sino en la práctica.

En la práctica, un Estado del bienestar se basa sobre una economía competitiva productiva y saludable y no sobre un sistema rígido e incapaz de adaptarse al ritmo de la economía. El Estado del bienestar no tiene por qué producir, gestionar y suministrar la totalidad de los servicios para seguir siendo Estado del bienestar. La verdadera misión del Estado del bienestar que es la que funda su realidad jurídica es asegurar que los servicios públicos necesarios para la satisfacción de los derechos fundamentales sean accesibles para todos a un precio asquible y de forma mas o menos igualitaria. Pero este aseguramiento puede hacerse por diversas vías: ya sea reglamentando el mercado, ya sea mediante la creación de empresas públicas que compitan con las empresas privadas y que regulen la competencia, ya sea delegando los servicios públicos a empresas privadas, o incluso gestionandolo ellos mismos. No es coherente tener miedo a todo lo que suponga privatización per se, es necesario demostrar todavía, desde un punto de vista económico que la privatización llevará a una ruptura de la igualdad y a la satisfaccion deficitario de las necesidades.

Es necesario articular un proyecto económico para la izquierda, un proyecto económico sostenible y no basado en el déficit permanente y en la bancarrota sistemática, no soluciones creativas post-comunistas, sino soluciones capaces de existir en una economía de mercado, aunque sea regulada, como es la de los países en que la socialdemocracia actúa.

c) Elaboración de un proyecto de desarrollo sostenible desprovisto de dogmas ecólatras

Otro de los problemas mas importantes que se plantean es precisamente el del desarrollo sostenible. El ecosocialismo ha sacado la bandera de color verdad denunciando todos los atropellos que pueden suponer las actividades del capitalismo para el medio ambiente.

Sin embargo, una gran parte de las voces del ecologismo no son ecologistas sino ecólatras. El objetivo del ecologismo debe tener por objetivo final y último el hombre. Si se articulan políticas de protección del medio ambiente, es solo en la medida en que el hombre necesita de la preservación de este para sobrevivir, no por una hipotética autonomía o personalidad humana del medio ambiente como defienden muchas voces ecólatras. La protección del medio ambiente debe guardar una relación, por tanto, de medio a fin con el desarrollo de la sociedad.

Es evidente, por otro lado que la sociedad en que vivimos no puede continuar viviendo al ritmo de consumo de energía y de contaminación atmosférica al que vive y que la continuación de esta lógica solo puede llevar a la autodestrucción si no se reacciona con la debida agilidad. Por esta razón, es necesario desarrollar formas de energía limpia.

Sin embargo, el proyecto común del ecosocialismo no articula una solución realista entorno a esta cuestión. Reivindican por ejemplo la progresiva desaparición de las centrales nucleares, sin embargo, no tienen en cuenta de que la alternativa a la energía nuclear es el petróleo y de una forma muy reducida las energías limpias, ni tampoco el hecho de que aumentar la dependencia del petróleo es introducir una falla sísmica en la economia nacional que repercute negativamente en todos.

Frente a estas posiciones, cabe reflexionar sobre la posibilidad de articular, desde la izquierda, un plan de desarrollo sostenible que, al tiempo que preserva el medio ambiente permita el desarrollo de la sociedad basado en energías limpias. El desarrollo de este plan necesitaría, evidentemente, de dinero que podría extraerse del ahorro obtenido de la disminución de la dependencia del petróleo.

d) La toma de posición coherente frente a la globalización

Desde el punto de vista ideológico, sólo hay ante la globalización, dos posibles posturas, con un sin fin de posturas mixtas. La primera, la soberanista, es decir, reivindicar el derecho inalienable de los pueblos/naciones/comunidades políticas/estados a disponer de sí mismos y por tanto a organizarse, de puertas a dentro y mientras no afecten al extranjero, como les venga en gana. La segunda, es la universalista, es decir, pretender que un modelo político es mejor en sí mismo que otros (la democracia por ejemplo) y pretender exportarlo al extranjero con el objetio de llevar a otros pueblos hacia la libertad etc. Ambas posiciones son conflictivas y plantean problemas. La primera supone reaccionar contra la globalización pero supone también defender el derecho de cada estado o país a regirse por las reglas que estén impuestas en el lugar. Supone renunciar a denunciar las violaciones de los derechos que se produzcan en el extranjero y circunscribirse a lo que ocurre en casa de uno, admitir la lógica de « cada uno en su casa y dios en la de todos », es decir, cada país es diferente, cada país tiene sus reglas. Supone por supuesto, renunciar a criticar a las dictaduras y regímenes contrarios a la izquierda mientras que eso no nos afecte a nosotros. La segunda también es problemática, supone pensar existen unos valores suprahumanos que legitimarían la invasión de cualquier país que no se adapte a ellos (un poco, en la lógica de las distintas guerras estadounidenses en paises de nombre impronunciable). Implica, por supuesto, renunciar a defender el derecho de autodeterminación del pueblo palestino pero también el del pueblo judío. Implica estar dispuesto a aceptar las presiones internacionales de los Estados « civilizados » sobre los otros para que evolucionen a un régimen democrático.

Como hemos dicho, existen posturas intermedias, pero intermedias no significa que se contradigan entre sí. Esa es la que en nuestra opinión debe adoptar la izquierda. Desde el punto de vista ideológico, la izquierda fue siempre universalista « proletarios del mundo uníos » y esa es desde luego la idea mas atractiva de todas: los proletarios no tienen patria, luego pertenecen todas a la misma. Sin embargo, los hechos imponen que es totalmente imposible establecer la democracia social en muchos lugares del mundo. La democracia social, o la socialdemocracia, son sistema de creación exclusivamente occidental, que aportan respuestas a problemas de un determinado contexto. Por eso, es imposible intentar trasladar a otros contextos, con problemas distintos los sistemas de respuesta que tenemos en occidente. Es imposible intentar trasladar la democracia y los derechos fundamentales a lugares del mundo donde el concepto de persona humana les es extranjero. Por ello, es necesario entender que hay realidades donde el modelo que defendemos no es exportable y que deben seguir su propio común.

Pero, el modelo soberanista plantea un problema irresoluble: en mundo globalizado, es decir, donde el Estado está en crísis, de interdependencia internacional, donde catastrofes naturales en sudamérica provocan catastrofes bursátiles en japón, donde el aumento del precio del petróleo por países extranjeros hace subir los precios en Europa, es imposible defender una postura soberanista pura desde el punto de vista económico, al menos no de forma coherente. En rigor, el verdadero problema, la auténtica crísis de la socialdemocracia responde al hecho de que, el instrumento utilizado en el pasado para llevar a cabo políticas ya no funciona: es el Estado el que está en crísis. No hace falta ser un genio para darse cuenta de que uno Estado no puede, salvo aislándose dle resto del mundo, algo totalmente inviable, hacer lo que le venga en gana. Las regulaciones estrictas sobre medio ambiente, condiciones sociales, salariales, etc, el desarrollo del Estado del bienestar, son incompatibles con la existencia de paraísos legales-fiscales. En segundo lugar no hay ningún sistema ideológico cultural que pueda aceptar esa lógica: la sociedad occidental soporta cada vez menos la relatividad del valor de la vida humana, la pobreza a escala mundial y por poner un ejemplo local, el drama cotidiano del estrecho de gibraltar. Basicamente, porque una sociedad de inspiración catolica como al nuestra, piensa de forma irresoluble de forma universal y en la medida en que se reconoce en los ciudadanos de otros países como tener algo en común con ellos, es imposible admitir que sean radicalmente diferentes. En Roma lo intentaron con los esclavos y no funcionó. Por eso, el modelo soberanista es insostenible a largo plazo.

¿Entonces? ¿Cuál es la síntesis posible entre ambos sistemas? Una vez más, hace falta inyectar una dósis considerable de pragmatismo. Desde nuestra opinión, la única posición coherente que puede mantener la izquierda es la soberanista a corto plazo y la universalista a largo plazo. ¿que significa esto? Significa ser prágmatico y entender que hay lugares del mundo donde la igualdad hombre-mujer, la libertad sindical, los derechos fundamentales y la democracia son, en el contexto cultural, económico, social y religioso actual, totalmente imposible, y que por ello es absurdo pretender implantar sistemas occidentales en esos lugares y denunciar esos atropellos que se denuncian tan a menudo. Pero significa ser ambicioso y, en lugar de renunciar un sistema universal para la totalidad del género humano, ser optimista y entender que es posible hacer evolucionar esos contextos, esos paradigmas hasta hacerlos mas compatibles con el nuestro. Por eso, so pena de suicidio político futuro, el primer proyecto cualquier programa de izquierda debería ir dirigido a propiciar esa evolución, esa universalización del paradigma occidental.

¿Como? Un primer paso sería articular soluciones mediante cooperación internacional de los paises occidentales, para el Estado de profunda pobreza y falta de desarrollo. Es decir, un FMI que funcione bien, con capacidad de intervención en la gestión y rentabilización de los fondos. Un segundo paso sería fomentar órganos de intervención internacional con auténtico poder. La ONU es una jaula de grillos que no hace gran cosa.. Para ello, sería necesario organizar la ONU de forma que evolucione hacia una especie de confederación que tenga legitimidad (democrática, o del tipo que sea) para intervenir en el territorio de cada uno de sus miembros. Esto no significa invadir cada país donde se violen los derechos humanos, no significa apoyar la guerra de irak: no. Significa ser capaces de articular sistemas de presión internacional, donde la fuerza sea el ultimísimo recurso.

Lo que es inaceptable, al menos desde la perspectiva de la izquierda, es denunciar las violaciones de los derechos humanos en países donde los derechos humanos no existen o reivindicar de forma sistemática del derecho de autodeterminación de todos los grupos, culturas y religiones del mundo. La tendencia de la izquierda debe ser la integración interterritorial y la harmonización de las situaciones a escala mundial, pero entendiendo que eso es un proceso que no será cosa de un día, ni de dos, ni de diez, sino un proceso muy largo complicado, y tal vez utópico, pero que merece la pena intentar.

e) La reelaboración de los mecanismos de confrontación política: construir y nunca destruir:

Desde el punto de vista de la praxis, mas que del fondo, intentaremos hacer algunas propuestas

i)¿ Tecnocracia o democracia?

Fukuyama anunció el fin de la historia y la época en que el técnico reemplazaba al político. Se equivocó. ¿O no? La ideologías siguen existiendo, solo hace falta abrir un periódico para darse cuenta, sin embargo, una gran parte de las medidas se toman en razón de la eficiencia técnica, con independencia del partido que esté en el gobierno.

Desde nuestra perspectiva, es absurdo negar la necesidad de los técnicos. Nos guste o no, las buenas intenciones, la retórica potente, y el sentido común no son, la mayoría de las veces, suficientes para poner remedio a problemas tan alucinantes como los que vivimos hoy por hoy. Una gran mayoría de las soluciones se explican por razones de eficiencia técnica, especialmente en campos especialmente científicos, como las políticas sociales y económicas. Pero esto no significa que las ideologías políticas y la democracia hayan perdido su lugar. En realidad, la defensa de una u otra postura extrema viene de una miopía profunda. Toda buena política se hace de una mezcla correcta de ciencia e ideología, la ideologia fija los fines y la ciencia explica cuáles son los medios. Todo proceso de razonamiento en las ciencias sociales conlleva, en algún momento de su proceso, un juicio de valor, aunque solo sea en la jerarquización de los objetivos. De esta forma, una posición correcta ante la « revolución de los técnicos » no es la reacción pura y estéril. No. La solución supone usar la técnica, la ciencia para lograr los objetivos a los que aspiramos y sobre todo.

La praxis política, hoy día, debe fundarse en convicciones claras y presentes y en humildad y respeto para con lo que no se controla. Es absurdo intentar trasladar dogmas particulares a todos los campos y confrontarlos con argumentos técnicos: se trata de una batalla perdida por adelantado. Si es posible, sin embargo, intentar entender el razonamiento del otro e identificar donde está el juicio de valor que hace connotado por su ideología para intentar refutar ese punto. Por supuesto, eso implica tener un conocimiento mínimo del campo en el que se está opinando o limitarse a no opinar, sin por ello renunciar a las propias convicciones.

ii) Los métodos de acción

La socialdemocracia fue, a grandes rasgos, aquél movimiento que se separó del socialismo marxista argumentando que no era necesario esperar a que el capitalismo entrara en crísis, porque después de un siglo no lo había hecho, luego era mejor intentar utilizar los sistemas establecidos para llevar a cabo la presión y lograr la promoción de la clase trabajadora.

En la práctica, esto significa que la socialdemocracia renuncia a fundar un Estado y un sistema nuevo, sino que pretende que el Estado deje de ser « el comité de negocios de la clase burguesa » y se transforme en el garante de los derechos fundamentales. En otras palabras: el Estado es el instrumento de acción fundamental de la socialdemocracia. Es desde el Estado desde donde pretendemos organizar el progreso, o al menos impulsarlo o favorecerlo, sin Estado no hay socialdemocracia.

Partiendo de este postulado, hay que tener en cuenta que el Estado, para sobrevivir, para tener la fuerza transformadora que pretendemos usar, es necesario que sea un Estado fuerte, un Estado capaz de imponer su autoridad. En otras palabras, todo ataque al status quo jurídico establecido debilita al Estado y por tanto la consecución de los fines que pretende la social democracia. Si admitimos que el Estado es un Estado democrático y que lo que manda es la ley de la mayoría, no es posible rebelarse contra la ley de la mayoría, nunca y en ningún caso. Pero es posible decir más, no es posible rebelarse contra el Estado nunca, al menos no desde una perspectiva socialdemocráta-reformista, aún cuando este sea democrático. Un Estado es siempre el punto de referencia de los ciudadanos que están bajo su dominio, por ello, destruir ese punto de referencia en lugar de contribuir a consolidarlo es destruir el poder, la autoridad y caer en la anarquía. Desde el punto de vista de la praxis socialdemocratica, el cambio social se hace desde dentro dentro de las estructuras del sistema establecido, sin que en ningún caso se pueda ir en su contra.

Todos los sistemas, incluso los más dictatoriales, necesitan establecer algún vínculo de colaboración con la población civil, es decir, aunque solo sea por la necesidad de algún tipo de burocracia. Por ello, la socialdemocracia pretende aprovechar, acaparar esos nodos de conexión para hacer mutar el sistema y sobre todo, para hacer mutar a la sociedad. El verdadero problema, contrariamente a lo que piensa la mayoría de los revolucionarios, no es el sistema, el verdadero problema son las personas que viven bajo el imperio de ese sistema. En realidad, todo sistema depende de la fe colectiva que se tenga en él, se asienta sobre esa fe colectiva., no hay ningún sistema con medios materiales para mantener su autoridad simplemente a punta de pistola, para meter a la mitad mas uno de las población en la carcel, simplemente se trata de algo inviable. Por eso, la socialdemocracia tiene por objetivo acomodar los distintos sistemas a las necesidades de la población, es decir, hacerlos mutar desde dentro, renunciando a hacerlos caer, porque si un sistema sobrevive, es casi siempre con el apoyo o el conformismo de la población.

Por otro lado, el hecho de destruir el sistema y construir uno nuevo tiene un profunda problema: nadie podrá decir que el nuevo sistema no pueda ser derrocado. Si destruimos el capitalismo para instaurar el comunismo, nadie garantizará que alguien podrá destruir el comunismo para instaurar el capitalismo: en otras palabras, se debilita la autoridad del Estado. Sin embargo, si la vía no es la destrucción, sino la reforma a través del respeto del orden establecido, el cambio a la inversa solo será posible por las vías del orden establecido, al menos si quieren gozar de la misma legitimidad. Por ello, las revoluciones, los movimientos rebeldes en general, deberían estar proscritos del ideario político de la izquierda, porque son, por definición, contraproducentes para el logro de nuestros objetivos.

¿Que nos queda entonces? ¿Existe una vía alternativa a la quema de papeleras y cajeros automáticos? Nosotros pensamos que sí. Intentaremos ilustrar algunas vías de praxis política con todo el recato posible dado que ya nos hemos extendido lo suficiente.

a) Los partidos políticos:

Los sistemas democráticos occidentales se basan, mayoritariamente, en sistemas de partidos. En otras palabras, para conseguir el poder, para ser electo, es necesario tener la caución, en general, de una determinada organización, de unas determinadas siglas. ¿Es eso un problema? Depende. Ingresar en un partido político es algo que todo el mundo puede hacer, luego no se trata de un sistema tan cerrado.

Pero ¿cuál debe ser la vía práctica que deben adoptar los partidos políticos? En la práctica los partidos políticos se parecen, hoy por hoy, mucho mas a menudo a equipos de futbol que odian al contrario que a estructuras de negociación política. Desde nuestro punto de vista un partido político debe regirse por dos principios

En primer lugar un partido político debe guardar un contacto constante con su electorado potencial. La virtud de un sistema de partidos es permeabilizar el sistema a las ideas de la población a la que pretende representar. Si no lo hace, un partido caerá por su propio peso. Esa es la razón por la que se concibieron partidos políticos de estructura democrática: al existir una estructura democrática, es mucho más fácil hacer llegar las inquietudes de los militantes a la parte de arriba del partido. Esto, era sin duda cierto en la época en que los partidos aglutinaban a las masas a su alrededor y donde cada votante era también militante, sin embargo, no lo es hoy en que solo una ´minima parte militamos en partidos políticos. ¿cuál es el problema? Pues que esa mínima parte, es posible que no represente con todo el éxito que le gustaría al posible electorado del partido. Esto es por ejemplo palmario con el partido popular que tiene unas bases y un partido muy a la derecha de su potencial electorado pero que no por ello deja de votarle. En la práctica, este vacío de las bases de los partidos así como su complejidad interna y su aparato ultraburocratizado han hecho que los partidos políticos hayan perdido, realmente, su democracia interna y hayan sustutuido a ello la estadistica de lo que quiere la gente. ¿Es esto bueno o malo? No es ni bueno mi malo, pero es necesario que todo socialdemócrata tenga en mente, que en tanto que es militante de un partido, no debe votar por el proyecto o el candidato que mas le agrade, sino con el que, sin desagradarle profundamente, tiene mas posibilidades de ser elegido por la población. En otras palabras, es necesario racionalizar el mito de la democracia interna.

En segundo lugar un partido político, para ser eficiente, debe ser pragmático y posibilista. En otras palabras, debe tener una responsabilidad para con el sistema. Un partido que realiza oposición estéril a todas las ideas que surgen no logrará nunca nada, para ser efectivo, un partido político debe ser capaz de negociar. Por supuesto, para negociar, hay que dejar un lado las creencias religiosas: uno no negocia sobre su fe, negocia sobre soluciones prácticas. En otras palabras, es necesario considerar al rival político como adversario, no como enemigo. Al enemigo se le odia, al adversario se le respeta. Eso es algo que ampliso sectores de la izquierda se niegan a reconocer: el PP, con sus maldades y sus tragedias, representa casi a la mitad de la población española. Si odiamos a un partido que tiene nueve millones de votos, lo único que haremos será aumentar la fractura de la sociedad, resquebrajar el sistema cada vez más y será imposible conseguir buenos acuerdos.

La negociación se rige por unas reglas tan simples que cualquiera que lo desconozca no será, en su vida, un buen negociador. Un buen acuerdo, para ambas partes se rige por los siguientes dos principios: en toda negociación existen unas relaciones de poder, que en el caso de la política se miden lo mas a menudo por los escaños y la representacion parlamentaria, aunque por supuesto pueden existir matices. El mejor acuerdo es, por tanto, el que se adapta a esas relaciones de poder, si las relaciones son A=30% B=70%, el acuerdo deberá tener un 30% de ideas de A y un 70% de ideas de B. En principio, A y B deberán aceptar esa solución si son pragmáticos y tienen una voluntad real de llegar a un acuerdo. El segundo principio es la excepción a esta regla: cuando las relaciones de poder sean totalmente disproporcionadas, ninguna de las partes debe quedar humillada. En otras palabras, si las relación de 9 a 1, la parte mas poderosa deberá aceptar que la otra no acepte un acuerdo 9 a 1 en el que quede en evidencia su debilidad, deberá ceder que sea 8 a 2 o 7 a 3 en pos de un mejor acuerdo.

¿Por qué es importante conseguir un buen acuerdo? Pues porque solo los buenos acuerdos y los consensos amplios son respetados. En la vida, y sobre todo en política las posiciones de poder cambian y lo único que puede hacer que un partido que firmó un acuerdo cuando estaba en la oposición lo respete cuando llegue al poder es que comparta la paternidad de ese acuerdo. Un ejemplo de esta cuestión es, por ejemplo, las mil y una reformas educativas que ha habido en nuestro país. Desde el principio de la democracia, cada gobierno a puesto en marcha su ley de universidades y su reforma educativa, a contracorriente y a presión. Por supuesto, ninguna ha funcionado y todas han sido modificadas y submodificadas cuando el gobierno ha cambiado. En otras palabras, los mejores acuerdos, los mejores sistemas y los que mas duran, son los que son capaces de integrar a todos los partidos, no aquéllos que marginan al cuarenta por ciento de la población que no tiene mayoría absoluta bajo la excusa de que « nosotros llevamos razón y ellos no »

b) La función pública

Otro de los polos de acción debiera ser, en nuestra opinión, la función pública. Hoy por hoy sigue existiendo la burcocracia y un gran número de funcionarios que son miembros no electos, toman decisiones materialmente políticas, bajo la supervisión de un superior, pero políticas al fin y al cabo.

Aparte de la militancia en un partido, uno de los destinos mas importantes de todo izquierdista debería ser el de copar los puestos de la administración donde materialmente se ejerce poder. Si la esencia de la socialdemocracia es cambiar las cosas desde el poder, todavía hacer falta poder ejercerlo. Los distintos cuerpos de la administración así como la fiscalía o el poder judicial son, materialmente, cuerpos donde se ejerce poder. Cierto es que están sometidos, todos ellos, a la ley y al derecho, pero dentro de lo que la ley y el derecho ordenan y permiten hacer, hay un amplio margen de maniobra que puede ser la baza de transformación progresiva de la sociedad.

c)Las universidades

La universidad no es tanto un campo de acción, sino mas bien un campo de reflexión. Como hemos explicado mas arriba, la izquierda hoy por hoy navega en una indefinición cientifica mas que preocupante. En este sentido, el campo de la universidad y la investigación debería ser el lugar donde se forjen soluciones para lograr los grandes objetivos de la izquierda. La izquierda necesita mas profesores de economía, mas sociológos, mas juristas. Si pueden ser catedráticos, mejor. En definitiva, necesita mas intelectuales, y hoy por hoy, los únicos que merecen llamarse así son los profesores de universidad. Sin intelectuales, sin especialistas, no hay debate ideológico ni proyecto que valga.

d) Los sindicatos

Hay quien proclama la muerte del sindicalismo, otros denuncian que los sindicatos españoles no hacen sindicalismo. Nosotros no lo compartimos.

En el marco de la empresa privada el sindicalismo puede jugar un gran papel en el campo del desarrollo económico. Hoy por hoy, no hay ninguna reforma laboral que no esté condenada a muerte si no ha sido negociada entre sindicatos y empresarios. En este sentido, un sindicato es otro de los lugares de acción de un socialdemócrata.

Los principios de acción de un sindicato deben ser, evidentemente, los mismos que los de un partido político, puesto que se trata de una estructura de negociación y no de confrontación. Es necesario dejar de ver al empresario como el explotador por principio y bajar al terreno de la realidad. Un buen sindicato es aquél que tiende a articular de la forma mas articulable posible, los intereses de los trabajadores con los del empresario. ¿Como? Pues siguiendo la misma regla que hemos expuesto antes para la negociación política. Un sindicato debe estar dispuesto a aceptar reducciones salariales en épocas de recesión y el empresario debe estar dispuesto a subir los sueldos a los trabajadores. En otras palabras, se trata de aumentar la corresponsabilidad de los trabajadores en la empresa, un sindicato debe hacerse corresponsable con su empresario del destino de la empresa.

e) La empresa privada:

En el otro lado, otra de las formas de acción política y social para un izquierdista debe ser la empresa privada. Contrariamente a lo que se cree, ser empresario no debería ser una profesión de derechas. Las empresas son las que fundan la riqueza de un país, nos guste o no. Crear riqueza no es de izquierdas ni de derechas. Por eso, una de las iniciativas de la izquierda podría ser la iniciativa empresarial privada. Por supuesto, articulado mediante unos códigos de conducta y éticos determinados en lo relativo a las relaciones con los trabajadores. Ser ejecutivo en el seno de una empresa es, de hecho, un puesto excelente para transformar la sociedad y contribuir al proyecto colectivo de la socialdemocracia.

f) El asociacionismo y los movimientos ciudadanos

La última vía que cabe citar es el plano del asociacionismo y el lobbysmo ciudadano. Hoy por hoy, las asociaciones, ONG y fundaciones varias tienen un éxito considerable que tiende a relevar el papel que en el pasado cumplían los partidos políticos.

Una de las misiones de la izquierda debe ser promocionar esa tendencia, es decir, aumentar el espíritu ciudadano, y en la medida de lo posible, todo izquierdista debería tener algún tipo de compromiso en ese ámbito. Estos movimientos pueden ir desde redes de blogs, hasta asociaciones de vecinos, pasando por organizaciones de padres de alumnos hasta redes ciudadanas. Todos ellos son sistemas que son vias de acción de una efectividad sorprendente

Como hemos visto, el sistema actual establecido tiene muchas vías, una infinidad de ellas para realizar la promoción del proyecto socialdemócrata que hacen que no sea necesario, en ningún caso, recurrir a la subversion del orden establecido. Es la aceptación de ese orden y el juego conforme a sus reglas lo que hace fuerte a la izquierda y en general, a cualquier movimiento político. La subversión, solo lleva a la anarquía y al desorden, y salvo en una sociedad de hombres virtuosos, no hay libertad sin orden.
Palabras claves : critica, contraofensiva

Comentarios de los usuarios (7) RSS feed comment
Escrito por Invitado, on 26-05-2006 20:38,
1. KiLiGaN
Buena reflexión, pero planteas el nudo gordiano como si las respuestas fueran evidentes para el que quiera encontrarlas y no es así. Décadas de análisis no nos han dado las respuestas definitivas, más bien una colección de grises.
 
» Notificar este comentario al administrador
» Responder a éste comentario...

Escrito por Invitado, on 27-05-2006 02:25,
2. Citoyen
Supongo que me has pillado XD 
 
Si doy los argumentos qeu doy es porque a mí, me parecen evidentesXD. "Tiempos tristes estos en los que hay que luchar por lo que es evidente". Sin embargom, no plantea respuestas definitivas, sino respuestar eficientes al tiempo de hoy. Precisamente mi reflexión se basa en la caducidad de determinadas ideas (has leído el ejemplo de los monos?) . 
 
mi refelxión se articula entorno a lo que yo pienso que es ser de izquierda, y desde esa perspectiva, creo que es mas o menos evidente. Por supuesto, desde otra concepción es discutible, y desde lamía también, estoy abierto a apuntes, sugerencias y criticas constructivas.
 
» Notificar este comentario al administrador
» Responder a éste comentario...

Escrito por Invitado, on 27-05-2006 07:45,
3. Jose R.
No me atrevo a enmendarte la plana tu reflexión es muy a fondo y sobre muchos temas a la vez. Sería estúpido por mi parte ir al potaje y sacarle las patatas, poqué en una visión reduccionista las patatas no pintan nada. No, tu reflexión está muy bien, pero como dice KiLiGaN no es todo lineal, no es a través de la razón pura que llegaremos a unos principios de acción que guíen nuestros pasos. En la mayoría de acciones políticas, sobretodo desde las administraciones, se valora el caso, y lo que sirve para un problema no resuelve otro muy parecido. Supongo porqué estoy muy contaminado por Godel y su teorema de la incomplenitud, pero el sistema axiomático deductivo tiene también sus limitaciones. Hasta en la física que sería la aplicación axiomática deductiva más cercana a la matemática (y mucho más que la economía por mucho que algunos intenten convertir la economía en un juego de lógica praxeológica), también tenemos nuestras reglas empíricas. ¡Que menos que en sistemas menos modelizables por axiomas como pueden ser las sociedades!. Por supuesto que deben existir principios del derecho, planteamientos ideológicos primeros, pero viendo que resultados han tenido los grandes bloques ideológicos (incluído lo que hoy llaman liberalismo) sería absurdo buscar un conjunto axiomático de principios y seguirlos de forma ciega (sea este la libertad individual, la redistribución, el pleno empleo o la lucha contra la inflación). Hacerlo así sería negar la colisión de derechos o incluso la negación de nuestra propia individualidad. 
 
A pesar de ello sé que no planteas eso, pero como no planteas eso, interpreto que tu serie de artículos en el fondo es como arrojar una linterna 20 metros por delante en la dirección que crees que estamos yendo, sirve para hacernos una idea, ilumina a lo mejor un trozo de camino que no conocíamos, pero no es un faro unívoco. 
 
Ojo, no niego la importancia de tu reflexión, símplemente te digo porqué no me atrevo a entrarte a criticar la minúscula (y te advierto que hay poco de criticable, que tengo bastantes coincidencias), considero que la mayúscula es lo suficientemente importante como para centrarnos en su valor.
 
» Notificar este comentario al administrador
» Responder a éste comentario...

Escrito por Invitado, on 28-05-2006 00:23,
4. Citoyen
Efectivamente, todo es relativo,. No estoy diciendo que no. Nada es inmutable, ni siquiera la ley de la gravedad:P 
 
Pero lo que intento hacer es explicar algunos puntos especialmente importantes que me llaman la atención en el discurso de la izquierda. Creo que la esencia de la izquierda social democrata se basa en algunos principios, mas o menos inherentes a la condición de izquierda. No significa que sean permanentes, todo es revisable, pero si son mas o menos básicos. 
 
En cuanto a mis propuestas, son efectivamente propuestas sueltas que me parecen de "cajón". Me parece de cajón que el sistema penal debe ir orientado a la rehabilitación, que no se puede mantener el apoyo incondicional al integrismo islámico y que subvertir el orden establecido es un procedimiento contraproducente. Pero por supuesto, si alguien quiere puede explicarme qeu no es de cajón.
 
» Notificar este comentario al administrador
» Responder a éste comentario...

Escrito por Invitado, on 28-05-2006 10:11,
5. Jose R.
Citoyen no te lo tomes como una crítica. Planteas desde la modestia y la humildad una teoría del "todo" política, desde el sentido común. Vienes a decir lo mismo que algunos politólogos izquierdistas: no renunciar al pensamiento y al análisis por la ideología. 
 
El problema de las teorías del todo es su aplicación. Bien, tienes esos principios rectores y estas formas de actuación que creo que son las razonables y que cualquier persona que mínimamente haya analizado esos ítems termina llegando a estas conclusiones desde una visión centroizquierdista. Vale, pero a la hora de actuar y de decidir, incluso en el nivel más bajo de la toma de decisiones políticas el paquete de la realidad es demasiado lleno de grises. 
 
Por ejemplo, el sistema penal debe ir orientado a la rehabilitación. Sí, a priori. Pero cuando te encuentras con la masificación de las prisiones, los sistemas sociales que se forman dentro (y que ya analizó Foucault entre otros), la simbología cultural que construyen los internos y los funcionarios te das cuenta que la mejor prisión diseñada para la reinserción y con los mejores equipos humanos tienen más dósis de coherción o de reducción de conflictos que de reinserción. 
 
Lo cuál no quita valor a tus reflexiones, pero sí que quiero denotar la dificultad clara de conseguir aplicar los compromisos del todo razonables que planteas.
 
» Notificar este comentario al administrador
» Responder a éste comentario...

Escrito por Invitado, on 28-05-2006 15:58,
6. Citoyen
Hombre las propuestas que hago las hago basandome en dos cuestiones: 
 
a) Porque entiendo o he leído algo sobre el tema (en el tema del sistema penal por ejemplo) en cuyo caso intento ser un poco mas categórico. 
 
b) Porque me parecen que tienen mas o menos visos de ser convenientes, al menos respecto a lo que de forma común se argumenta para ir en su contra (en el plano económico por ejemplo) en cuyo caso intento ser tan prudente como me es posible.
 
» Notificar este comentario al administrador
» Responder a éste comentario...

Escrito por Invitado, on 28-05-2006 18:35,
7. Jose R.
Citoyen que no te lo tomes como una crítica, que más bien estoy escusando el "porqué" algo que parece tan lógico y razonable como tus propuestas no siempre se aplican. Y no es por la incapacidad de los políticos o los gestores públicos sinó que en algunos casos la dificultad práctica es grande. Intento salvar la cara de los que de una manera u otra participamos de esa gestión.
 
» Notificar este comentario al administrador
» Responder a éste comentario...

Añade tu comentario



mXcomment 1.0.3 © 2007-2008 - visualclinic.fr
License Creative Commons - Some rights reserved
Compártelo:
Furl it!
Delicious
Digg
Technorati
YahooMyWeb
Calificación del usuario: / 7
MaloBueno 
Escrito por Citoyen   
jueves, 25 de mayo de 2006
 
< Anterior   Siguiente >
Aforismos
Groucho Marx
"La política es el arte de buscar problemas, encontrarlos, hacer un diagnóstico falso y aplicar después los remedios equivocados."
 
Últimos comentarios
Campos de concentración en Europa
fue penk
muy mala su pagina +compren 1 .pagina .wena
28/11/08 13:57 Más...
Por fue roca

El municipalismo como primera...
te han plagiado...
http://www.ppval.org/documentos/congreso/MAS_%20MUNICIPALISMO.pdf
26/11/08 17:08 Más...
Por el del pasillo

Calentamiento global I: ¿hay o no...
...
Para respuestas algo más argumentadas al...
26/11/08 13:51 Más...
Por Jose R.

Usuario y registro





¿Recuperar clave?
¿Quiere registrarse? Regístrese aquí

The Last Laugh - George Parr - Subprime - subtitulos
Programa de humor sobre la crisis
Agregador de blogs de www.socialdemocracia.org realizado en feevy y fusilado por Carlos Guadián, refrito por Jéssica Fillol y rematado definitivamente por José Rodríguez.
Redes amigas
Image Las Ideas.org
Red Economia Crítica XLaIzquierda
Extremadra en positivo Mas Ciudadanía
Image Image