| Lecturas |
2880  |
|
A lo tonto, esta semana me he sorprendido dos veces escuchando a hurtadillas las conversaciones telefónicas de desconocidos (qué gran invento ha supuesto el móvil para los cotillas del mundo). Y a lo tonto, las historias que he oído me han sacado de la feliz burbuja en la que vivía, pensando que aquí somos diferentes, que la cavernícola es una subespecie casi extinta en nuestro país, en fin, que puestos a ser mujer es preferible haber nacido en el mundo desarrollado.
La primera historia es una historia de desamor: pareja de varios años, a punto de casarse, ella descubre que él no deja de mentirle y no tiene claro su futuro, ella decide que no está preparada y rompe la relación. Un tiempo más tarde, un amigo le echa en cara que sea capaz de verse con otros hombres, ella se siente culpable hasta el día que pilla a su ex entablando “conversación” con una joven de buen ver. Se sobreentiende la rabia, la ira que sigue a este descubrimiento, no por el hecho en sí, sino porque a ella le esté vedado lo que su ex pareja tiene al alcance de la mano. En resumen, que da igual que hayas roto con tu pareja, no estás autorizada a rehacer tu vida hasta que él haya rehecho la suya. Y si lo intentas, ya están los “amigos” para dinamitar el intento.
En la segunda historia, una chica cuenta cómo había llamado la atención a un mangui que les intentaba levantar la cartera a un grupo de cándidos turistas. El delincuente se encara con ella, la amenaza, le grita que sabe dónde vive y que va a ir a por ella, entre otras lindezas. En el atestado vagón de metro en el que se hallaban, sólo un joven se atreve a interponerse y apoyar a la chica. La indiferencia ante estos hechos de nuestros conciudadanos no es nueva, pero sí resulta chocante la excusa presentada por alguno de los asistentes para no intervenir:
- Es que pensaba que era tu novio.
Al oír eso, a punto estuve de saltar, olvidando que estaba inmiscuyéndome en la intimidad de los demás, y gritar “¿¡Y qué pasa si es tu novio????!!!!” aunque mi sentido de la vergüenza se interpuso felizmente. Pero es que es grave. Pensar que alguien te puede gritar, amenazar, ponerte en peligro porque es alguien cercano, y luego nos preguntamos qué ha llevado a algunos energúmenos a agredir a sus parejas. Pues existen muchos motivos porque cada persona es un mundo, pero hay uno muy claro: porque piensan que pueden hacerlo. Porque si un hombre amenaza a una mujer en pleno vagón de metro, nadie dirá nada porque puede que sea su novio, y eso lo cambia todo. Pues aunque sea su novio. Aunque sea su padre. Su hermano. Su tutor. Aunque sea su confesor. No tiene ningún derecho.
Comentarios de los usuarios (7)
|
|
|
|
Escrito por Mireia Ortega
|
|
miércoles, 24 de mayo de 2006 |
|
|