| La Gran Creación |
|
|
Y dios dijo, hágase el libre mercado. Y el libre mercado se hizo. Perfecto. El segundo día dios creó el Dinero, que iluminó la creación. Y dios continuó su obra, creando las acciones, las bolsas y los edge funds. El sexto día, dios creo la empresa, a su imagen y semejanza, perfecta e intachable en su gloria. Y el séptimo día, dios descansó, y se fue a un paraíso fiscal en las Barbados.
Pero he aquí que el diablo, servidor de dios caído en desgracia por no creer en el libre mercado y en su creación, creo al hombre. Sabedor de la perfección del libre mercado hizo al hombre y a la mujer imperfectos. Llenos de necesidades, como comer, dormir, soñar. Y les liberó en la creación de dios, para que corrompiesen el libre mercado. Las empresas, a imagen de su creador, acogieron a los hombres, y les dieron sus acciones, y repartieron su trabajo, y les entregfaron la riqueza que ellas habían creado, y el hombre fue feliz. Pero un terrible germen anidaba en el oscuro corazón del hombre. Un pecado mayor que los siete capitales. El comunismo y la igualdad. Y ese pecado corrompió las empresas, y el libre mercado fue encadenado. El hombre encadenó la creación en aras de unas necesidades ridículas como comer, vivir, o ser libre. Y no se supeditó a la creación de dios. El hombre se reveló contra el libre mercado. Y creó los sindicatos y las ONG´s. Pero unos pocos se liberaron del estigma del diablo rojo, y se hicieron libres y liberales. Y vieron la hermosa luz de la creación, y comprendieron que las empresas eran quienes creaban la riqueza, y que el hombre quería atarlas a sus necesidades. Y como el hombre no podría con la empresa, creada a imagen de dios, esos fieles comprendieron que el hombre crearía estados, para atar más al libre mercado. Y le declararon la guerra. Y renegaron de la solidaridad compartida, y de las necesidades del hombre, y comprendieron que lo verdaderamente importante son los beneficios individuales, y mirar por uno mismo, y predicaron su palabra en los mercados y en los foros, y se llamaron neocons. Para acojonar. Y los hombres se dividieron, y las empresas corruptas por ellos formaron monopolios, y engañaron a los fieles del libre mercado para que las defendiesen en nombre de una mayor libertad, mientras encadenaban a sus congéneres. Y dios y el diablo, desde las Barbados, sonrieron mientras apuraban el último daiquiri brindando a la salud de la creación.
|
mXcomment 1.0.3 © 2007-2008 - visualclinic.fr
License Creative Commons - Some rights reserved
| Escrito por Francisco Agenjo | |
| jueves, 15 de junio de 2006 | |
| < Anterior | Siguiente > |
|---|
RSS

Y dios dijo, hágase el libre mercado. Y el libre mercado se hizo. Perfecto. El segundo día dios creó el Dinero, que iluminó la creación. Y dios continuó su obra, creando las acciones, las bolsas y los edge funds. El sexto día, dios creo la empresa, a su imagen y semejanza, perfecta e intachable en su gloria. Y el séptimo día, dios descansó, y se fue a un paraíso fiscal en las Barbados.


. Al mismo tiempo, tiene su tono de ironía. Un saludo. 




