El pasado 14 de junio fue el día mundial del donante de sangre, y aprovechando la ocasión me gustaría aportar unos datos sobre la relación entre los sistemas sanitarios públicos y el porcentaje de donación.
La teoría dice que, ante un sistema sanitario público, aumenta el número de donantes tanto de sangre y tejidos como de órganos, ya que el donante potencial sabe que en caso de que algún día le toque la desgracia de ser receptor, tendrá las mismas posibilidades de recibir el órgano o el tejido que cualquier otro compatriota, independientemente de su estatus social o económico. En un sistema sanitario privado, sin embargo, y aún cuando la lista de trasplantes sigue rigurosos criterios de equidad, el coste de las intervenciones deja a muchos sin posibilidad de acceder al tratamiento. Por ello disminuye la solidaridad, ya que para muchos no tiene sentido donar un órgano o un vial de sangre que sólo van a poder aprovechar los más ricos.
¿Es esto así en la práctica? Una somera búsqueda nos arroja los siguientes resultados; según datos de la Organización Mundial de la Salud, el porcentaje de donantes por países iría así:
Como se puede apreciar, la tendencia es una fuerte relación entre un sistema sanitario público y mayor índice de donantes. En el caso de la donación de órganos, y comparando los casos español y estadounidense, en España el índice de denegación de donaciones post-mortem es de entre un 16 y un 20%, según la fuente, mientras que en Estados Unidos llega al 45% (según datos de la New York Organ Donor Network). Desde luego, da que pensar.
*Dado que en la tabla de la OMS faltaban datos relativos a España, así como Alemania o Australia entre otros, se han recogido los del Banc de Sang i Teixits de Cataluña. Si no me falla la memoria respecto a la evolución en los últimos años, la media española estará unos dos o tres puntos por debajo.
También deberías haber valorado que en EEUU se pagan a los donantes y en el resto de países no. También es importante valorar que todos los países que importan enfermos (Suecia, Suiza, Noruega) excepto EEUU tienen mayor índice de donación. Sorprende el caso belga, o bien tienen menos accidentalidad de tráfico que el resto de países y un porcentaje de operaciones menor (por algún factor poblacional), o no se entiende ya que los belgas valoran muy bien su propia sanidad pública y creen en ella. O puede debido a que el sistema estadístico belga es más opaco que otros (no están ni de lejos del nivel del Boureau de estadísticas sanitarias de EEUU de sobras el más dotado), los datos no reflejen las donaciones que hacen familiares y personas próximas antes de una intervención y solo contabilicen las que hacen personas anónimas para el banco de sangre común, que siempre puede ser, pero a parte de ese factor anómalo Belga, se tiene que los modelos sanitarios universales tienen unos índices entre los 30 y los 55 y en cambio el modelo sanitario asistencial para lo s más pobres-mercantilista está sobre los 20 puntos. No creo que la importancia esté en el % de sanidad pública vs. privada, en el sentido del titular del que provee la asistencia sino en el modelo sanitario general, si la sanidad es universal y mantenida entre todos (ya sea conciertos sanitarios o bien sistema público puro y duro) la gente tiende más a donar sangre (aunque no les paguen como en el caso de EEUU) por los motivos que adhuces.
Vaya.... Vaya por donde se ha sentido el caballero ¿identificado? No sabes que existe a parte de la libertad de expresión, la de creación. Si tiene usted...
Ni por esas, oiga "Clarificación, sí, ciertamente es un artículo cargado de ironía y referido a un arquetipo de políticos. He intentado hacer un símil con perfiles...