| Que la mayoría de donantes a ONG sean de derechas no implica exáctamente que sean mas solidarios |
|
|
Fácil argumento, pero como siempre, los neoliberales obvian conceptos como “capital cultural”, “prestigio social”, “clase económica y social”, etc.. factores que influyen mucho mas en ser donante que la “solidaridad” profunda de los individuos.
Y aquí es donde leyendo el artículo original se descubre el perfil de los donantes:
El perfil medio del donante es el de una persona de clase media alta, que apoyo a una ONG concreta durante una media de nueve años. Suele vivir en zonas urbanas, con estudios universitarios, con un nivel socio-económico medio y medio-alto, que se manifiesta más de derechas que de izquierdas, casada y con hijos y habitual usuario de Internet.
O sea, es alguien que pertenece a clase media-alta y con un gran nivel cultural. Normálmente alguien que pertenece a la clase media-alta no vota izquierdas, además si su perfil es de un gran nivel de estudios, casado, con hijos y con nueve años de apoyo de media a una ONG y por el perfil demográfico de España estamos hablando de personas que superan los 40 y menores de 50, de clase media-alta con un perfil académico alto. O sea la clase media-alta autodenominada “profesionales liberales”: o sea o el escalafón superior de la clase asalariada o ya gente que vive de una actividad profesional muy lucrativa o incluso empresarios.
Vamos, el perfil que la izquierda en general no acostumbra a seducir mas que en una proporción menor que a las clases trabajadoras. Pero además es que el argumento que se intenta extraer de ello es prácticamente pseudonaturalismo del XIX, ingeniería social al servicio de la explotación, de aquellos autores que justificaban que los ciudadanos de clases bajas lo eran porqué tenían una tendencia natural a no ser arriesgados, a ser mas zoquetes, etc.. y que por ello había una razón “natural” para la estructura social.
Por suerte la sociología moderna no es esa ingeniería social al servicio del poder, sino mas bien una ciencia que ayuda a evidenciar las relaciones de poder, los mecanismos de transmisión generacional del capital cultural, la institucionalización del poder, las justificaciones filosóficas de la estructura socioeconómica y las consecuencias del lessez faire.
Y de la sociología, pero también de la psicología, se pueden extraer explicaciones muy claras, y también muy desmitificadoras de porqué los donantes son de derechas, pero sobretodo, son de la clase dominante o privilegiada.
Primero aclarar que las donaciones privadas son cantidades irrisorias, no representan ni una décima del PIB mientras que la redistribución directa e indirecta a través del estado del bienestar representa varias decenas de percentiles del PIB, del orden de 1:300. Es decir, las “donaciones” no son la verdadera solidaridad, la verdadera solidaridad, la que genera oportunidades para los desheredados, para la gente que por su origen socioeconómico, no elegido, se ven privados de las oportunidades de los que ostentan las situaciones mas privilegiadas. Y es ahí donde los “de derechas” que proponen un estado mínimo, un sistema social mas reducido o incluso que piden que el estado haga mecanismos regresivos al solicitar “cheques escolares” o “cheques sanitarios”, es donde son reálmente insolidarios. El estado del bienestar les molesta, ni lo comprenden ni lo desean. Para ellos el lassez faire les permite reproducir la estructura de poder establecida y arriesgar poco a que un desheredado les pase por delante.
Y es que la solidaridad de la gente de este grupo social se pone en cuestión, a nivel sociológico (hay individuos majísimos tanto de derechas como de izquierdas, pero cuando hablamos de comportamientos en los grupos sociales, al final hay una tendencia grupal y colectiva), es reálmente muy hipócrita e insolidaria. Son capaces de donar el 0,1% del PIB para que no pasen hambre en el tercer mundo, pero no quieren arriesgarse a que un en principio marginado o alguien de clase media baja suba en el escalafón social y eventuálmente compita con ellos en situación de mayor igualdad. Y es que es fácil ser solidario con el hambriento del África pero no con el yonki de Ciutat Vella ya que estos donantes:
Las situaciones que generan mayor sensibilidad entre la población española son la lucha contra el hambre y la ayuda a la infancia y casi la mitad de los encuestados colaboran con las ONG por “solidaridad”. Sin embargo, las que menos ayuda reciben son las que atienden a población marginada (inmigrantes, drogodependientes…) y las víctimas de terrorismo y guerras.
Curiósamente los inmigrantes, los drogodependientes, los marginados, los que mas lo necesitan AQUÍ. Donde mas eficacia tiene el estado del bienestar en intentar reintegrarlos o donde el estado del bienestar mas combate para evitar su marginalidad. Es ahí donde los generosos donantes de la clase dominante y de derechas deciden que no vale la pena. Sentido de clase, óbviamente.
Pero además hay varios juegos sociales enmedio. El primero es la disponibilidad de capital. Un tío de clase media-baja tiene menos € y menos porcentaje de sus ingresos disponibles para invertir, ahorrar, dedicarla a lujos o donarla. Es un poco hipócrita que se diga que es la clase dominante la mas generosa sin decir que son cantidades miserables (el 0,1% del PIB para un grupo social que controla del orden del 30% o el 40% del PIB) y la que mayor porcentaje de defraudadores al fisco y de uso de ingeniería fiscal para evitar pagar impuestos (lo cual demuestra su verdadera tendencia a la solidaridad), y ademas siendo la que mas capital y porcentaje de ingresos disponibles para fundírselo tienen.
A un mileurista donar 10€ al mes en Greenpeace le supone bastante, mucho más que para alguien con 6.000 € de ingresos netos al mes el donar 200 € a diversas ONG's. Eso es obvio, pero el blogger conservador decide ignorarlo.
Pero además hay algo que la psicología nos proporciona y es la pirámide de Maslow, con todas sus imperfecciones y sus simplificaciones si que sirve como un buen modelo para aproximarnos a esto de las donaciones. Alguien que tiene sus necesidades mas básicas cubiertas (alimento, vivienda, seguridad en el amplio sentido que implica la modernidad, relacional, de éxito) salta a la mas alta a la de “trascendencia” o “sentido vital” y en ello las donaciones ayudan. El donante puede llenar sus necesidades psicológicas de solidaridad (que tambien tienen los de izquierdas y la gente de menor nivel de ingresos, pero símplemente tienen bastante con inventarse como llegar a fin de mes).
Luego hay otra y es que todo neoliberal obvia: “el capital cultural” y el peso de la aculturización de cada grupo social. Para alguien de la clase media alta el tema de ser “solidario” es algo que se hace con dinero, las donaciones forman parte ya desde la muy tierna clase burguesa de los comerciantes de la liga Hanseática. Es una cuestión de prestigo social. Cada donación para ese grupo social es un vale con el que calman sus conciencias pero también un “bonobus” social. Gana prestigio y autoestima con cuatro duros. Es una inversión en capital social y cultural, en bienestar psicológico. Legítima, pero no por ello mas loable que el que te pide perdón si te pisa en el metro.
De hecho el “altruismo” de las clases dirigentes siempre ha sido una manera de “mantener la paz social”, tal y como hacían los grandes potentados (y estafadores, y en parte responsables de la muerte de miles de personas en el mundo) de los años 20 como los Rockefeller, ávidos de $ llevaron a estafar a su país, a engañar a sus concidudanos, a explotar de forma inhumana a sus trabajadores, y a promover prácticas contaminantes evitables ya entonces (como el enriquecimiento de la gasolina mediante plomo) que tardaron mas de 60 años en erradicarse. Eso sí, eran filantrópicos, donaban parte de sus beneficios a causas como los huerfanos de sus propios trabajadores (que tal vez no hubieran muerto si hubiera invertido en medidas de prevención de riesgos).
Todo porque en el fondo este grupo social hay algo que no puede comprar diréctamente con el dinero y es poder y prestigio social. Y las donaciones son una puerta a ello. Para cubrir una necesidad que está a otro nivel, pero que no deja de existir y se pone en evidencia en el que tiene cubiertas las mas básicas.
Pero en el fondo no son solidarios: este grupo social es el que mas protege sus privilegios sociales y profesionales, los que menos impuestos quieren pagar, los que desean desmontar gran parte de los servicios sociales, los que no quieren donar a los ciudadanos que podrían convertirse en competidores sociales (si hubiera hambrientos en Marte sería allí donde enviarían mas dinero, ayudar a un congoleño está bien si es en su país, pero si llega aquí agonizante no) y los que mas estafan al fisco y los que mas motivos no puramente altruista tienen para ser donantes.
Con esto no satanizo a los individuos de ese grupo social, pero evidencío los motivos de esa donación, la desmitifico, la pongo en evidencia, y la describo. Además evidencío que la verdadera solidaridad no la quieren ejercer. Posíblemente los que somos de izquierdas y de clase trabajadora si conquistáramos esa posición privilegiada ejerceríamos nuestra propia aculturación, nuestros propios valores que servirían para justificar la nueva relación de poder que no querríamos que cambie. Seríamos muy generosos para salvar las ballenas del ártico pero no para los hijos de los marroquíes que no tienen oportunidades en España.
|
mXcomment 1.0.3 © 2007-2008 - visualclinic.fr
License Creative Commons - Some rights reserved
| Escrito por Jose Rodriguez | |
| martes, 17 de octubre de 2006 | |
| < Anterior | Siguiente > |
|---|
RSS


Navegando en la 

De tan obvio parece increíble q los q simplifican las conclusiones de la encuesta sean incapaces de verlo. 




