Bienvenidos al mundo de la realidad. Quizá esta realidad pueda resultar vomitiva o atractiva en su repugnancia. Nuestra generación de futuros dirigentes van en busca de una identidad, de un referente. Bien, se lo ofrezco, para él y para ella, tanto da el orden. No esperen una descripción perdonavidas estilo la hoguera de las vanidades de Tom Wolfe. Tantas generaciones de vanidad manifiesta han agotado la madera. Seré correcto en la narración, faltaría más y olvídense (o no) de la novela de Bret Easton Ellis American Pyscho.
La frase: puede que seas tonto, chico, pero la gente de más abajo es increíblemente peor en esta era postodo no es válida para nuestros futuros dominadores. Ellas y ellos no necesitan plantearse sus capacidades. Una plácida aureola de bienestar, unas escuelas cristiano-elitistas les llevan a pensar que tonto es el que dice tonterías y no nos engañemos nadie con un futuro tan brillante y prometedor, con una herencia forjada con el sudor del trabajo de terceros puede a ellos hacerles dudar de sus capacidades. Tampoco se puede invertir la ecuación si se quiere evitar ridiculeces, ellos están arriba nosotros abajo y sus dudas existenciales van desde si se compran un todoterreno o un deportivo hasta que marca escoger ¿Jaguar o Mercedes?
¿Cómo son ellos/ellas? Genoma aparte como sus padres y madres. Él altivo, triunfador, estudia en los escolapios (por poner un ejemplo) y cómo mínimo o bien dirigirá la empresa de daddy o bien llegará a diputado de algún partido político incluido los de diseño ecologista. Antes lo tenían todo, ahora también, pero para fornicar estos hijos no suelen tirar de profesionales de bajo rango. También y gracias a una infancia de total consentimiento, son pequeños emperadores que no soportan tener que pagar por ningún servicio. El derecho de cuna lo incluye todo. Suerte que ahora pueden casarse a los cuarenta años con la chica buena como ellos, la que le gustará a papá y mamá. Aunque aquí les surge un terrible problema: quieren su contrario en femenino para casarse procrear y juntar fortunas. Pero ellas, con cuarenta años ya no son tan vírgenes como la madre de nuestro señor. Nunca se han frustrado por nada y son aparentemente competitivos. Caso de tener algún problema, crisis de ansiedad y a llorar, que también lloran. Aunque evolutivamente, la ausencia de segregación adrenalínica ante estímulos de peligro les ha atrofiado el reloj vital y sus conexiones neuronales. Así se ven forzados a sulfatearse continuamente las narices limpias de impurezas, de tranquilizarse fumando marihuana californiana (es del bajo Llobregat, pero en fin) y beber su wysky fumándose un puro cubano mientras miran partidos del Barça por televisión, los que son de pago claro está. Descubren que daddy era un cabrón que pasó de ellos y sobre todo pasó de mummy, tirándose a la canguro y a la profesora de inglés. En el fondo son niñitos con pasta, mucha pasta.
Ellas, son como ellos. La diferencia es que el mundo es suyo, pero en la historia el mundo nunca ha sido de ellas. Ahora sólo ellas pueden disfrutar del poder del sometimiento del otro. Triunfadoras agresivas, vacilantes como sus homónimos masculinos, con la diferencia que ellas a partir de los treinta quieren todo y más, quieren tener un heredero o heredera. Y aquí viene el problema. Han fornicado con quien han querido, han llegado a distinguir claramente lo que es sexo y lo que es clase. Prefieren estar arriba, cuesta llegar. Con unos se lo pasan muy bien y con los otros ellos lo pasan medianamente regular. Y es que, cuando quieren clase, los suyos no están por la labor. Ellas no esperan que ellos sean castos y vírgenes. Solo aspiran que no hayan sido gravados y expuestos en internet y que no sean portadores de ninguna enfermedad venérea. Triunfan en la política gracias a la moda de la paridad, entendida como par, no como la acción de parir. Disfrutando de la igualdad de género descubren que lo que siempre creyeron, que ellos sólo piensan con el bajo vientre es cierto, tan cierto como que ellas también lo hacen. También consumen cocaína aunque muestran predilección por el válium. Muchas de ellas van a la consulta del psicólogo para descubrir que solo han sido princesas para su daddy. Y mummy fue una pobre tonta sufrida que no se cepilló al profesor de aeróbic. Para los demás mortales son mujeres forradas de pasta, mucha pasta.
¿Por qué no existe ningún estudio sobre el consumo recreativo de cannabis por estratos sociales? Nos quedaríamos alucinados de cuanto adulto joven (30-40) con cierto hálito de triunfo en la vida ....
Ya, porque el cannabis al parecer es utilizado recreativamente por mucha gente sin importar la clase social,religión, género. En fin que lleva asociado un buen rollo, nunca mejor dicho porque suele consumirse en rollo. Es el compartir, la igualdad, la fraternidad. Quedaríamos alucinados por cuanta gente quiere y disfruta con la urbana ecología.....
"La guerra es la obra de arte de los militares, la coronación de su formación, el broche dorado de su profesión. No han sido creados para brillar en la paz."
Esa es la teoría de la opción cero. Parece que Carles es uno de esos hombres-termómetro que se suma al vuelo a las corrientes de opinión predominantes en la sociedad.
El punto de vista...
VERDAD BASTA DECIR LO QUE ES Y NO MAS , PUES MUCHAS VECES LOS POLITICOS DICEN COSAS QUE NO SON , BASTA CON DECIR LO QUE ES.EL QUE ESTE LIBRE DE PECADO QUE...