PrincipalArtículosOpiniónColumnasRevista "Argumentos"Blogoconversación
viernes, 21 de noviembre de 2008
Principal
Sociedad Abierta y Libre 2 Imprimir E-Mail
Lecturas 3037    

Image El desarrollo de la idea de Sociedad Abierta y Libre: En que forma, bajo que parámetros...

Una vez vista una definición común al resto de la argumentación - que seguiré ampliando -, y expuestos unos principios sobre los que edificar y asentar dicha definición, creo que sería lógico preguntarse bajo que sistema y forma se desarrollaría la idea de Sociedad Abierta y Libre; bajo que parámetros conjuntos en ese progreso de microprogresos reales en espacios distantes y culturalmente diferentes.

Tal y como dijo Feyerabend, “Una sociedad libre puede existir sin una verdad y una moral comunes”, es decir, dicha sociedad puede existir, debe existir, teniendo en cuenta que existen múltiples interpretaciones ideológicas de la verdad. Sería lógico acotar que sistema respeta la convivencia de las diferentes ideologías, y permite su coexistencia conjunta. A excepción de ciertas minorías ideológicas, el conjunto de ideologías que dan como irrenunciables los principios de libertad, igualdad, solidaridad y responsabilidad – que son las únicas ideologías que entiendo como tales-, coinciden en que, aun no siendo perfecto, aunque sí perfectible, el mejor sistema político en el que desenvolverse, no tanto así para esas mismas ideologías en si, sino para el individuo que forma parte de la sociedad en la que vive, es la democracia.

En el resto de la argumentación me voy a permitir obviar disquisiciones obtusas al respecto como las consabidas calificaciones sin sentido de democracia “burguesa”, término muy usado por la izquierda no evolutiva; democracia “corrupta”, este utilizado por la extrema derecha; o democracia “limitada” o “tutelada”, término que se desprende de la mayoría de los escritos neoliberales. Limitaré la argumentación a la democracia en si como sistema político; a su forma real y actual, la democracia representativa, y a su evolución lógica, la democracia participativa. Tampoco he incluido aquí el término democracia “popular” porque, como definición y sistema, la democracia ya es popular, entendiendo este concepto de la única forma posible, es decir, como perteneciente o relativa al pueblo, del pueblo. Ya que no existe democracia, como sistema político, si la soberanía no reside en ese pueblo del que emana.

Tampoco mezclaré términos, o por lo menos intentaré no hacerlo. Me explico. Si por un lado el término democracia, democratia – de demos, pueblo, y cratia, autoridad -, se define a si mismo, no ocurre igual con el término república, respublica, ya que se presta a confusión y diferentes interpretaciones. Pondré un ejemplo. Yo soy republicano en el sentido en que creo, fehacientemente, que, en una democracia representativa, el jefe del Estado debe ser elegido por el pueblo. Sin embargo, en el caso de una democracia participativa, el término república no tiene sentido alguno ya que el jefe del Estado es el pueblo, sin más. Aparte de que el término se presta a otro tipo de sistemas políticos que nada tienen que ver con la democracia; las mal llamadas repúblicas socialistas del antiguo régimen soviético, la república popular china o la república popular de Cuba, y haciendo un poco de historia, el mismo origen del término, la república romana, no era precisamente una democracia. Es decir, se puede ser demócrata, defendiendo como único sistema democrático absoluto la democracia participativa, y por lo tanto no ser republicano, y se puede ser republicano, en el caso de ser marxista o leninista, y no ser demócrata. Por lo tanto, bajo mi punto de vista, son términos que no deben ser mezclados.

Volviendo a la argumentación, ¿Por qué, desde la idea de desarrollo de la Sociedad Abierta y Libre, la democracia es el mejor sistema político? Porque la democracia es un sistema basado en la decisión de la mayoría, respaldando dicha decisión mediante leyes encuadradas en el Estado de Derecho y con un escrupuloso respeto por los derechos de las minorías. Como sistema político la democracia no entiende de ideologías, su base de funcionamiento es el individuo, el ciudadano. Es el ciudadano el que ejerce su deber y derecho al voto, es el ciudadano el que decide qué votar. O por lo menos así debería ser. También es evidente que la mayoría puede equivocarse, pero el sistema tiene sus formas de autocorrección a corto plazo. Es decir, si la mayoría de los ciudadanos se equivocan en una decisión, esta es corregible en la siguiente votación, si así lo creen conveniente. Por lo tanto, la base para el funcionamiento de la democracia como sistema es el individuo formado e informado. Al igual que lo es para el desarrollo de la Sociedad Abierta y Libre.

Aquí creo necesario resaltar puntos de vista de algunas ideologías marginales sobre la democracia como sistema, así como visiones oportunistas sesgadas que, aunque puestas en práctica, demuestran su ineficacia e incluso incapacidad real: Según apfner, ANCAP (Anarcocapitalista), la democracia es la dictadura de los incapaces sobre los capaces (¿...?). Para la izquierda marxista la democracia, al igual que el Estado de Bienestar, es una anestesia que impide la revolución de las masas proletarias. Para los fascistas² la democracia es el máximo exponente de la falta de “orden” y la corrupción administrativa, aunque la historia nos demuestre que dicha corrupción alcanzó su máximo desarrollo en periodos en los que el fascismo ha arrebatar mediante las armas la soberanía al pueblo. Los neoliberales se limitan a decir que un hombre, un voto, y como que eso de respaldar y amparar mediante el Estado de Derecho les da cierta alergia. Llaman al Estado de Derecho ingerencia reguladora en la libertad personal del individuo y para ellos, por supuesto, es inaceptable, a no ser que ese Estado de Derecho sea usado, exclusivamente, para defender la propiedad privada y la libre empresa. Lo cierto es que estas ideologías no encuentran dentro del sistema democrático formas de desarrollo, ya que son marginales, a excepción del neoliberalismo que aprovecha los mecanismos tácitos de funcionamiento democrático para imponer sus tesis en el momento en que logran gobernar, aunque estas, en general, sean evidentemente dañinas para el conjunto de la humanidad. Estas ideologías, aunque son respetables dentro del sistema, siempre y cuando no rebasen el límite de las leyes, lo único que buscan es imponerse a la mayoría, y eso, dentro de una democracia desarrollada, es imposible desde el punto de vista de la legalidad dentro del Estado de Derecho que la respalda. De igual forma la existencia de una mayoría de ciudadanos formados e informados impide esa imposición. De ahí que el Estado de Bienestar sea, también, básico en una democracia desarrollada.

Sin embargo, y aquí nos volvemos a encontrar con la disyuntiva del progreso como idea mastodóntica en contraposición a la idea real del microprogreso. No podemos generalizar dicho sistema sin antes analizar la resistencia de sociedades determinadas a dicha generalización. Por un lado está claro, y es demostrable, que la democracia es el mejor sistema político dentro del cual desarrollar la idea de una Sociedad Abierta y Libre, pero, por otro, la realidad también demuestra que hacer ese sistema universal no es tan sencillo. Lo explica bien un texto expuesto por Pilar Rahola en su blog Libertad: verdadero o falso, de Rebecca Bynum) en el que se expone como, por ejemplo, para la mayoría de los musulmanes la democracia, como sistema político, es una completa herejía, ya que el mismo Corán nos dice que la soberanía no reside en el pueblo, sino en Allah, y ponerlo en duda, decir que la soberanía reside en el ser humano, es atentar contra su palabra. La creencia por encima de los derechos de las personas, la religión por encima del Estado de Derecho, algo impensable en una democracia desarrollada, pero indiscutible en estas sociedades. Es la demostración de que sino existen ciudadanos formados e informados no hay posibilidad de desarrollo del sistema democrático y, por lo tanto, la idea de Sociedad Abierta y Libre es imposible(³). Aquí nos encontramos de nuevo con la absoluta necesidad de la existencia del Estado de Bienestar.

Y esto me obliga a adaptar de nuevo la definición. Si por un lado es cierto que la democracia es el sistema idóneo para el desarrollo de la idea de la Sociedad Abierta y Libre, por otro es indiscutible que, como sistema, la democracia no existe sin un Estado de Derecho que respalde la soberanía del pueblo, y sin, claro está, un pueblo formado e informado. En consecuencia, tampoco existe [i]democracia[/i] sin un Estado de Bienestar sobre el que el ciudadano pueda desarrollar su libertad como individuo formado e informado.

Por lo tanto, una Sociedad Abierta y Libre es aquella que permite y defiende el derecho a la libertad de las facultades críticas del hombre - la razón y el humanismo-, concediendo iguales derechos e igualdad de acceso a la educación, sanidad y a otras posiciones de poder, a todos los seres humanos, basando esa defensa en los principios de libertad, igualdad, solidaridad y responsabilidad, mediante el Estado de Derecho y bienestar, de forma universal y democrática.

¿De Sistema representativo a sistema participativo, o Democracia representativa vs. Democracia participativa?

Puesto que en esta argumentación he dado como cierto que la democracia es el mejor sistema político desde el cual desarrollar con garantías la idea de una Sociedad Abierta y Libre, veo lógico profundizar un poco más en ello a través de algo que produce discusiones en foros y blogs, antes de proseguir.

Es evidente que hoy día el tipo de democracia que disfrutamos no deja de ser una democracia representativa. Esto significa que los ciudadanos eligen a sus representantes en los respectivos parlamentos y que son estos representantes los que defienden las posturas políticas, sociales y económicas que sus respectivos votantes creen más cercanas a sus intereses y piensan más justas para el conjunto de la ciudadanía. Sin embargo, tal y como dejo claro al principio de esta argumentación, los avances tecnológicos no a mucho harán posible que los propios ciudadanos no se limiten a votar a sus representantes, sino que también decidan sobre otras muchas cosas, de forma directa – Aunque también es cierto que desde las instituciones no se esté haciendo mucho en ese sentido-. Es la evolución lógica del sistema, de la democracia representativa a la democracia participativa. Sin embargo, y es normal precisamente porque desde las instituciones no se está haciendo mucho en ese sentido, algo que es totalmente lógico, dicha evolución del sistema, se está convirtiendo en una discusión sin sentido sobre que tipo de democracia es mejor, si el representativo o el participativo, cuando a todas luces los dos son el mismo sistema, sólo que el segundo es la evolución del primero.

Desde el punto de vista de la idea de la Sociedad Abierta y Libre, si se tiene en cuenta que el ciudadano tiende o debe tender a ser un individuo formado e informado cuyos derechos están amparados y respaldados por el Estado de Derecho y de bienestar dentro del sistema democrático, habrá que convenir que el sistema evolucionado, la democracia participativa, es el más cercano a dicha idea y que, además, es el que más claramente redunda en el principio de responsabilidad que ahora mismo se diluye en la toma de decisiones por parte de otros a los que se les ha votado para hacerlo(4). Tal y como he dicho antes, en una democracia representativa, existe la capacidad de enmendar las equivocaciones en las decisiones mediante la siguiente elección de representantes, sin embargo son muy pocos los mecanismos con que cuentan las democracias representativas a fin de enmendar, de forma inmediata, una decisión tomada por nuestros representantes que la mayoría de los ciudadanos creemos equivocada, a excepción de echarnos a la calle a dejar clara nuestra posición al respecto – los partidarios acérrimos de la democracia representativa dirán que existe el mecanismo del referéndum, pero este es usado de forma muy puntual cuando debería ser un tipo de consulta más normal sobre muchas cosas-. En una democracia participativa esto no sería así.

Se han hecho grandes avances en cuanto a la participación de la ciudadanía en decisiones como el gasto de los presupuestos municipales en cada uno de los barrios que dependan del municipio dando protagonismo al papel que juegan las asambleas de las Asociaciones Vecinales en el desarrollo de proyectos que afectan a su entorno y al futuro de sus hijos. Pero, aunque es ciertamente un avance, que no es general, todo hay que decirlo, ya que desde los gobiernos centrales y autonómicos no se hace prácticamente nada para que el modelo se generalice mediante leyes que lo regulen y, por lo tanto, dándole amparo mediante el Estado de Derecho, está claro que tampoco la ciudadanía hace demasiado por evolucionar el sistema, y los partidos políticos menos aún.

Aunque no es el fondo de esta argumentación sobre la Sociedad Abierta y Libre, bajo mi punto de vista, creo necesario señalar la necesidad de hacer evolucionar el sistema desde las ideologías progresistas y su paradigma, la socialdemocracia, hacia formas democráticas más participativas que involucren al ciudadano en su gobierno más allá de la elección de sus representantes. El no hacerlo, y la prueba la tenemos en la desidia que cada vez se produce en mayor medida a la hora de las votaciones puntuales cada cuatro años, sólo redunda en que el ciudadano se desentienda de algo que le pertenece a él, no a la clase política; la democracia.

Basándome en esto diré que una Sociedad Abierta y Libre es aquella que permite y defiende el derecho a la libertad de las facultades críticas del hombre - la razón y el humanismo-, concediendo iguales derechos e igualdad de acceso a la educación, sanidad y a otras posiciones de poder, a todos los seres humanos, basando esa defensa en los principios de libertad, igualdad, solidaridad y responsabilidad, mediante el Estado de Derecho, bienestar, de forma democrática, participativa y universal.
3- Aunque en el texto he hecho referencia a la religión musulmana para exponer un ejemplo de sociedad no desarrollada, ocurre exactamente lo mismo con sociedades donde la religión cristiana logra imponer sus puntos de vista. La sociedad estadounidense es un buen ejemplo: la existencia, aún hoy día, de la pena de muerte – el castigo tiene que estar a la altura del delito (El que a hierro mata a hierro muere)-, la continua puesta en duda del derecho de la mujer al aborto mediante los grupos de presión neocristianos – aborto = asesinato-, la homosexualidad como delito – aunque les ha sido imposible criminalizar la homosexualidad como tendencia sexual por la inconstitucionalidad de su prohibición, la mayoría de los estados tienen leyes contra el sexo anal y/u oral-, el impedimento de enseñar la Evolución de las Especies, de Charles Darwin, en colegios e institutos – la imposición del creacionismo como materia obligatoria de estudio, aún no siendo ciencia sino superchería-. Con ello quiero decir que sociedades subdesarrolladas basadas en la religión hay muchas y de distinto pelaje. En el caso de la sociedad estadounidense existe una pseudodemocracia, porque si el ciudadano no está formado e informado, y el Estado no es capaz de separar Estado de Derecho de la religión, esa pseudodemocracia es un simple camelo que no cumple con su función, e igualmente su Estado de Derecho es imposible que ampare y proteja al ciudadano que viva en ella. Y esto es demostrable.

4- Pondré un ejemplo. En la serie de artículos que Vargas Llosa hace sobre el conflicto palestino – israelí, resultado de sus viajes por Oriente Medio, un dirigente de Hammas hace una reflexión sobre los atentados que se han producido en Europa, Estados Unidos y, por supuesto, en Israel. Su razonamiento es que cuando una niña muere en un bombardeo indiscriminado en un mercado de Gaza, en una aldea de Afganistán o en un barrio de Kabul, los verdaderos culpables de esas muertes no son sólo aquellos que aprietan el disparador del avión o el helicóptero, también lo son aquellos que desde sus sillones dan luz verde a los ataques y, por supuesto, aquellos que les han votado para que tomen esa decisión, los votantes. Así que, desde su punto de vista, en esos atentados en Europa, Estados Unidos o Israel, no han muerto inocentes, han muerto los máximos responsables de la muerte de esa niña. Es evidente que el razonamiento está viciado en su forma, ya que los ciudadanos no votamos a nuestros representantes para que maten niños y, en última instancia, no somos responsables de que se tome una decisión equivocada e incluso criminal amparándose en esos votos.


Comentarios de los usuarios (0) RSS feed comment

Ningún comentario guardado

Añade tu comentario



mXcomment 1.0.3 © 2007-2008 - visualclinic.fr
License Creative Commons - Some rights reserved
Compártelo:
Furl it!
Delicious
Digg
Technorati
YahooMyWeb
Calificación del usuario: / 7
MaloBueno 
Escrito por Santi Benítez (Sun Tsu)   
lunes, 06 de noviembre de 2006
 
< Anterior   Siguiente >
Aforismos
Karl Marx
"Nadie combate la libertad; a lo sumo combate la libertad de los demás. La libertad ha existido siempre, pero unas veces como privilegio de algunos, otras veces como derecho de todos."
 
Últimos comentarios
Barcelona vs. Madrid ante la...
liberal algo sí
Liberal, o algo más que Hereu, tiene una fiscalidad baja, ofrece unos servicios sociales mínimos, se dedica a "hacer obra pública" y poco más. Sí,...
20/11/08 18:10 Más...
Por Jose R.

Barcelona vs. Madrid ante la...
madrid liberal???
no creo q madrid sea un ejemplo d buena gestion,ni tampoco creo q sea un modelo de gestion liberal,ya q su deuda es superior a los ayuntamientos de...
20/11/08 12:10 Más...
Por farrulugo

Defendiendo a la UE sobre el...
Ingenuidad
Hombre... está claro que si la medida se pone en marcha van a ser todos los trabajadores los que aceptemos "voluntariamente" las 60 horas semanales o...
17/11/08 00:14 Más...
Por Eugenio Martínez

Usuario y registro





¿Recuperar clave?
¿Quiere registrarse? Regístrese aquí

The Last Laugh - George Parr - Subprime - subtitulos
Programa de humor sobre la crisis
Agregador de blogs de www.socialdemocracia.org realizado en feevy y fusilado por Carlos Guadián, refrito por Jéssica Fillol y rematado definitivamente por José Rodríguez.
Redes amigas
Image Las Ideas.org
Red Economia Crítica XLaIzquierda
Extremadra en positivo Mas Ciudadanía
Image Image