El presente artículo es continuación del escrito por el autor y publicado en estas mismas páginas el pasado día 17 de julio de 2006. En el se abordaba la necesidad de adaptación del movimiento sindical a las nuevas realidades sociales tales como la inmigración, la incorporación de la mujer al mundo laboral y, sobre todo, la globalización del mercado y la economía. La necesidad de estos cambios ha propiciado la creación, el 1 de noviembre pasado en Viena, de la Confederación Sindical Internacional (CSI).
El mundo sindical por fin se mueve a nivel internacional. El pasado día 1 de noviembre tuvo lugar en Viena una reunión constitutiva de la Confederación Sindical Internacional (CSI), colectivo que agrupa, según el diario EL PAIS, a 306 colectivos sindicales con 168 millones de afiliados de 170 países. Se han adherido y han estado presentes en esta reunión representantes de los sindicatos más importantes de nuestro país: UGT, CCOO, ELA-STV y USO. El objetivo genérico de la creación de la Confederación es el reforzar los derechos laborales de los trabajadores deteriorados como consecuencia de la globalización. Lo cierto es que, como se indica en el mencionado rotativo, instituciones como el Fondo Monetario Internacional (FMI), el Banco Mundial o la Organización Mundial del Comercio están avanzando con paso firme en la defensa de sus respectivos intereses. Sin embargo, el movimiento sindical se estaba quedando rezagado ante el imparable proceso de globalización. Además esta realidad de la internacionalización de la economía supone también un replanteamiento de las estructuras internas y los fines de las agrupaciones sindicales en presencia. En este sentido, afirma el corresponsal del diario EL PAIS que “Tampoco los temas de interés sindical son los mismos que antaño. Más allá de las cuestiones clásicas como la redistribución de la riqueza o los servicios públicos, los sindicatos ponen el acento en la mujer, los jóvenes, los inmigrantes, la precariedad y hasta la lucha contra el sida desde el centro de trabajo”. La Confederación Sindical Internacional (CSI) no es más que un macrosindicato de composición plural que buscará que los grandes poderes y asociaciones económicas respondan a los objetivos sindicales, con criterios sociales, laborales, medioambientales y de género en sus programas de trabajo. A este respecto, el secretario de UGT, Cándido Méndez -presente en la reunión- señaló: “Hay que mandar un mensaje muy potente a las multinacionales. Tenemos que mejorar nuestra correlación de fuerzas con ellas; tienen mucha más fuerza que muchas instituciones democráticas”. En el seno de esta recién creada Confederación hay desde sindicatos cristianos belgas hasta grupos comunistas revolucionarios.
Bienvenida, pues, a la creación de la Confederación Sindical Internacional (CSI) cuyos fines van en la línea de lo apuntado en la primera entrega que hice el pasado día 17 de julio de 2006.
El nacimiento del CIS es un primer paso importante para una gran central sindical internacional. Faltan los comunistas que siguen en su anacrónica central "por la revolusión compañeros".
Saludos a la la nueva internacional! ..aunque me intriga la postura de según que sindicatos ante directivas tipo bolkenstein.. yo creo que acabará primando lo de siempre, la visión nacional sobre la acción sindical. Si protestamos aplican un ERE y al final se llevan la fábrica a Lituania(UE) y el sindicato de allá como quien oye llover.. el mercado es el mercado.
Camino de servidumbre Naturalmente que el partido Laborista británico es un partido socialdemócrata, por lo menos así está reconocido internacionalmente.
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