| "Clases sociales" generacionales: los problemas de los nacidos en los 70 y 80 |
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Existe un conjunto de generaciones que compartimos un conjunto de problemas comunes y ante los cuales apenas reaccionamos. Problemas que no aparecen en la agenda política, principalmente porque no nos hemos preocupados de empujar para que aparezcan.
Los nacidos después de la primera mitad de la década de los 70 del siglo pasado y los nacidos en la década de los 80 somos un conjunto de generaciones que oscilamos entre los mayores de 20 años y los menores de 35 que compartimos un conjunto de problemas básicos comunes. Tanto la generación Atari, la Spectrum, la Amiga, la 386, la Pentium, la Gameboy o la PSP somos un conjunto poblacional que aparentemente no compartimos casi nada. Unos estamos estrenando nuestra vida adulta, y otros terminando el periodo oficial de formación. Unos llevan años en el mercado laboral, otros estan buscando su primer empleo, unos forman o han formado ya una familia, otros estan conociendo sus primeras parejas. Pero en ese conjunto poblacional que aparentemente está disperso se comparte un conjunto de problemas compartidos, que apenas aparecen en la escena política. Y son un conjunto de problemas que afectan a la movilidad social y al progreso social, y compartimos una construcción social alrededor nuestro que nos ha ido retrasando nuestra entrada al mundo adulto. El primero, el ya muy hablado problema de acceso a la vivienda. Pero no nos engañemos no solo de acceso sino de empobrecimiento de unas generaciones que cuando acceden a su primera vivienda pierden poder adquisitivo de forma radical. Los estudios sobre como ha crecido la vivienda y como han crecido paralelamente los salarios estan mas que hechos, con la conclusión nefasta para los que acabamos de entrar en el mercado de la vivienda o bien los que no pueden entrar, es que la vivienda ha multiplicado por diez su valor mientras los salarios a grandes rasgos han subido un 50% en ese mismo período. El resultado es que donde antes se pagaba una vivienda en 15 años con un sueldo ahora se tiene que pagar en 30 o 40 con dos sueldos. El resultado oculto de todo esto es una transferencia de capital de las generaciones mas jóvenes a las que superan los 35, 40 y 50 años. Pero esto no es lo único. Como ya dije en un anterior artículo, para los que nacieron en la generación Atari y posteriores, la formación académica ha dejado de ser un ascensor social. En Catalunya por ejemplo los niveles de subocupación son de los mas altos de Europa. Esta subocupación no seria mala si el mercado laboral pudiera permitir ir absorviendo poco a poco este conjunto de personas que tienen una formación superior a los puestos de trabajo que estan desarrollando y promocionarse dentro de las empresas. Algunos achacan a este problema a que “es que hay demasiados universitarios”. Una falacia, no los hay, lo que hay es demasiados universitarios de las generaciones Atari. En el mismo mercado laboral catalán se da la circunstancia que comparado con Europa tiene uno de los porcentajes mas bajos de directivos y empresarios con formación académica formal adecuada para su cargo. Mas allá de esto, los sectores que mas están creciendo en generación de empleo y los que estan absorviendo las demandas de empleo de los jóvenes, son los sectores servicios, que comparativamente con los sectores industriales tienen unos salarios un 20 o 30% menores. Es decir los jóvenes no solo no acceden bien a los puestos directivos, que andan ocupados por personas de generaciones anteriores con una formación académica inferior, sino que además entran en sectores peor pagados. Pero además las oportunidades de empleo son mas precarias. Mientras la temporalidad afecta a un 27% de los trabajadores, cuando se centra en los trabajadores menores de 25 años, esta cifra se dispara a un 60% (datos de la EPA del III trimestre del 2006), en el mercado laboral catalán. La creencia de que son las mujeres las que mas sufren esa temporalidad no es del todo cierta, el porcentaje de mujeres con contratos temporales es de 28,40% ligeramente superior a la media. Donde realmente se está concentrando las bosas de trabajo temporal y trabajo precario es entre los mas jóvenes. En algunos casos este trabajo temporal puede ser bienvenido (trabajos de verano, etc..) pero en otras muchas no como las situaciones que se plantean aquí. La situación es tan grave en la temporalidad, que es altísima en España y Catalunya con respecto a la UE-15 que la nueva reforma laboral precisamente se centra en intentar reducirla. Tenemos pues unas generaciones que tienen vedado el ascensor social que históricamente era el que se creía disponible, se les está exprimendo hasta el último euro para poder emanciparse y a la que se les ofrece los peores puestos de trabajo, independientemente de que tengan mas y mejor formación que la de otras generaciones que ocupan puestos de mas calidad. El resultado es que la entrada a la vida adulta se retrasa, haciendo aún mas cómodo la situación de privilegio generacional de las generaciones maduras, ya que esa situación de “no adulto” como Bourdieu ya anunciaba en “La juventud solo es una palabra”, conlleva a que el “no adulto” no sea exigente ni combativo en la consecución de su espacio y de mejores oportunidades. Lo extraño de todo esto no es que se haya llegado a una situación en el que los jóvenes tengan que estar dando codazos a las generaciones maduras para conseguir su sitio, cosa que es bastante natural , ni que en este caso se haya llegado a la confluencia de 3 formas de sometimiento de clase. Sino que aún bajo estos condicionantes los que somos de estas generaciones no estemos dando codazos para abrirnos sitio, ni participemos ni hagamos política de una u otra manera mas que de forma muy ténue. Y el problema precisamente parte en que somos unas generaciones bastante pasivas, educadas para esperar que nos lo den todo o casi todo, y el retrasar nuestra vida adulta lo hemos aceptado con cierta complicidad. Y cuando como clases sociales no hacemos política otros las hacen en nuestro lugar y a costa nuestra. No nos quejemos de que nuestros problemas no estan o han estado en la agenda política. Preguntémonos cuanto hemos dejado de empujar para que esten, hemos dejado de participar hasta de la forma mas pasiva y que hacemos para cambiarlo. Mientras otras generaciones en circunstancias objetivamente mas represivas se han sindicado, han participado políticamente, se han organizado estudiantílmente, las nuestras a grandes rasgos nos hemos decantado por la pasividad o por un voluntariado social con muy poco contenido político. Luego no nos quejemos.
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| Escrito por Jose Rodriguez | |
| miércoles, 08 de noviembre de 2006 | |
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Existe un conjunto de generaciones que compartimos un conjunto de problemas comunes y ante los cuales apenas reaccionamos. Problemas que no aparecen en la agenda política, principalmente porque no nos hemos preocupados de empujar para que aparezcan.







