| El estado de bienestar en peligro |
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| Escrito por Mónica Palet | |
| miércoles, 22 de febrero de 2006 | |
En los últimos años hemos visto cómo la cobertura sanitaria, la educación y las prestaciones sociales han sido atacadas, desde las corrientes más conservadoras ( y no tan conservadoras) de este país, en pro de una privatización o externalización de estos servicios básicos para la ciudadanía. Basándose en las virtudes de la gestión privada se intenta convencer a la ciudadanía que la calidad del servicio será mucho mejor, pero se olvidan del principio básico en que se fundamenta el Estado de Bienestar: la equidad.
La privatización o externalización de servicios sociales, tan básicos para el bienestar de la sociedad, pone en peligro la cobertura universal y el acceso a ellos de toda la ciudadanía. O en el peor de los casos, se pueden crear servicios de primera y segunda, donde las capas con rentas bajas sólo puedan beneficiarse de servicios propios de la beneficencia, cómo bien ocurre en los Estados Unidos. Recordemos que el Estado de Bienestar es la intervención de los poderes públicos mediante transferencias sociales, servicios públicos, intervenciones normativas e intervenciones públicas para hacer frente a la ancianidad, desempleo, enfermedad, pobreza y otros riesgos vitales. Con la privatización o externalización de estas políticas ponemos en peligro el cumplimiento del derecho a la igualdad de oportunidades para el nivelamiento de las desigualdades materiales. Como bien señalaba Rawls es necesario unos principios de justicia básicos para llegar a un bienestar mínimo e imparcial de la sociedad en su conjunto. La ciudadanía ha de tener los mismos derechos para desarrollar sus potencialidades vitales y los poderes públicos son los únicos que pueden proporcionárselos y asegurárselos. |
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En los últimos años hemos visto cómo la cobertura sanitaria, la educación y las prestaciones sociales han sido atacadas, desde las corrientes más conservadoras ( y no tan conservadoras) de este país, en pro de una privatización o externalización de estos servicios básicos para la ciudadanía. Basándose en las virtudes de la gestión privada se intenta convencer a la ciudadanía que la calidad del servicio será mucho mejor, pero se olvidan del principio básico en que se fundamenta el Estado de Bienestar: la equidad.





