| La negación del holocausto |
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Creer que el pueblo alemán fue
engañado y que desconocía la solución final es
una falacia histórica. Hitler en su libro “Mein Kampft”
publicado en el 1924 hablaba de sus intenciones y de cómo
llevarlas a cabo. Este libro fue de lectura obligatoria en las
escuelas alemanas y ampliamente divulgado. ¿No lo leyeron? ¿No
lo entendieron? Demasiado claro y directo. Alemania no era ciega. Vieron como poco a poco mediante leyes en primer lugar se despojó de los derechos básicos de ciudadanía a los judíos, y después de su humanidad, para luego hacerlos desparecer. Lo vieron, pero pocos dijeron algo. Alemania no era muda. Incluso está documentado como parte de la ciudadanía alemana que participaba en los campos y lagers alemanes tuvieron que ser controlados ante las pruebas de sadismo que superaba las propuestas del partido nazi. En esta locura colectiva, algunos tomaron iniciativas en el territorio del salvajismo y de la criminalidad. Ciegos, sordos, mudos... no sólo los alemanes, también Europa, pobre Europa.... Cambiar la historia solo aumentará la posibilidad que se repita. El Holocausto es la negación del Holocausto.
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| Escrito por David Fornons | |
| lunes, 25 de diciembre de 2006 | |
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La negación del Holocausto es
el Holocausto. A sí mismo, la negación de sus
antecedentes es una cortina de humo para no asumir la responsabilidad
del error, de la aberración. El racismo y la xenofobia eran
sentimientos muy arraigados en el pueblo alemán mucho antes de
que Hitler y sus partidarios nacieran. En el imaginario alemán,
personajes como Lutero, Federico el grande y Richard Wagner ya habían
manifestado la idea de la deportación o el exterminio del
pueblo judío.







