En el discurso crítico con las reivindicaciones culturales e
identitarias de la periferia del Estado español (provenga del
antinacionalismo mas sincero o, mas frecuentemente, del nacionalismo
español) existe una afirmación recurrente que señala lo que este
discurso considera la falencia fundamental de estas reivindicaciones, a
saber: la idea de que lo que hay que garantizar no es la preservación
de las identidades culturales sino, por el contrario, el hecho de que
la comunidad política no tenga una identidad determinada.
Existen varias estrategias argumentativas que sirven para justificar esta postura. La primera es la que yo llamo la estrategia del peligro de exclusión:
si definimos qué identidad cultural es la oficial en la comunidad
política, estaremos excluyendo automáticamente de ella a aquellos que
no se aculturen, que no se amolden a los cánones de dicha identidad. No
solo se trataría de evitar que (por ejemplo) los que hablasen
habitualmente en castellano en una hipotética Cataluña independiente
fuesen privados de sus derechos políticos (extremo tan indeseable como
poco plausible), sino el hecho de que fuesen considerados "menos
catalanes" que los que hablasen habitualmente en catalán.
El problema de esta estrategia es que es extremadamente ambigua porque,
en fin, cabe preguntarse de quien tememos eso de que se considere
"menos catalanes" a los catalanes que hablamos castellano de forma
habitual. Si lo tememos de la comunidad política, la verdad es que
estaremos teniendo un temor en principio infundado: el hecho de que un
Estado tenga un himno, una bandera, una o mas lenguas oficiales, una
determinada política de promoción cultural, un determinado calendario
de fiestas... en fin, todo lo que podemos considerar que configura la
identidad cultural de una comunidad política; el hecho de que un Estado
tenga todo esto, digo, no implica que los que no se sienten
identificados o emocionados con estos asuntos vayan a ser tratados con
menor consideración que el resto de la población: en Portugal, donde
todos esos signos de identidad del Estado se dan de manera clara, uno
es tratado con igual consideración por el Estado por mas que en su vida
cotidiana hable inglés, castellano o francés. Si, por contra, tememos
que los que ejerzan el juicio de "este es menos catalán que este otro"
sean, no las administraciones, sino las personas, entonces no se
entiende qué tiene que ver eso con la identidad que pueda presentar la
comunidad política en su conjunto: el hecho de que una Constitución
catalana fuese republicana también podría dar pie a la exagerada
interpretación de que "quien no es republicano, no es catalán", pero no
obstante a nadie se le ocurre decir que "una comunidad política,
pongamos por caso Cataluña, no debe optar por la república, no vaya a
ser que cierta gente empiece a pensar que los monárquicos no son
catalanes".
Una segunda estrategia argumentativa sería la que denomino la estrategia de la laicidad.
Consiste en considerar que todo lo que tenga que ver con la identidad
es una cuestión privada, muy respetable en el ámbito privado pero
totalmente fuera de lugar en el ágora pública. Se establece, a partir
de aquí, un símil con la religión: igual como fué un logro el hecho de
que se separase la religión del Estado, también deberíamos ir pensando
en el logro que supondría separar a la comunidad política de las
cuestiones identitarias que, como queda dicho, son cuestiones privadas.
Esta estrategia da por sentado que el mundo social se divide en asuntos
privados y asuntos públicos y que, dada esta delimitación objetiva,
podemos y debemos alejar las cuestiones privadas del ámbito público.
Esto es, en realidad, una idea equivocada de como funcionan las cosas:
no hay un criterio objetivo que nos permita tasar la "privacidad" o la
"publicidad" de un asunto humano. No existe tal cosa como una división
limpia entre "asuntos públicos" y "asuntos privados", preexistentes a
lo que decida la comunidad política, sino exactamente lo inverso: los
asuntos privados son privados porque lo decide la comunidad política,
porque los ciudadanos deciden que un determinado ámbito de la vida
social no es de interés general. Esto no significa que cada uno pueda
hacer de su capa un sayo, que basta con que se decida que una cosa es
de ámbito privado para que esa decisión sea correcta. Significa que,
entre las razones que cabe dar para relegar un aspecto de la vida
social a la esfera de lo privado, no se puede contar nunca la de "esto
es una cuestión privada", porque eso es exactamente lo que hay que
justificar.
En realidad, el problema estriba en que ni hay, ni puede
haber, tal cosa como una comunidad política "sin identidad": las
comunidades políticas, como cualquier comunidad humana, inevitablemente
tienen identidad. Todas
las comunidades políticas. La bandera europea no es menos identitaria
que la bandera española, y esta no lo es menos que la catalana.
Decretar el Himno de Riego como himno de una comunidad política es tan identitario como decretar que lo sea Els Segadors.
Otra cosa es plantearse si hay unas identidades mejores que otras, si
hay identidades mas incluyentes y otras mas excluyentes, si hay
identidades mas genuinas en un territorio o si esto es un dislate, etc.
Estos son debates importantes que apuntan en la dirección de problemas
de difícil resolución. Lo que debe quedar claro al hablar de estos
temas es que no hay tal cosa como una "comunidad política" sin
identidad, y que proponer tal cosa como respuesta a las
reivindicaciones identitarias de la periferia del Reino de España es,
sin lugar a dudas, dar una falsa respuesta a un problema tan complejo
como importante.
Compañero, en Cataluña ya se discrimina (tristemente) a quien no utiliza el catalán. Estamos de acuerdo en que estos problemas (de la identidad) son de difícil solución. Ahora bien, no estamos de acuerdo en que sean importantes. Importante es el empleo, las drogas, ETA, Afinsa, etc etc. que (aunque ETA diga lo contrario) nada tienen que ver con la identidad. Tampoco estoy de acuerdo con tu concepto de "ámbito privado". Personalmente, prefiero que no sea la comunidad política cuáles de mis actos son privados y cuales públicos. En los antiguos estados socialistas era el gobierno quien lo decidía. Por suerte hoy tenemos socialdemocracia y ya no es el Estado, ni la comunidad política, ni nadie salvo el individuo, quien decide qué es público y qué es privado (¡¡y que así siga!!) Un saludo y gracias por tu artículo, muy interesante.
Deberías explicarme que es eso de que ya se discrimina (tristemente) a quien no utiliza el catalán. Lo digo porque si las "discriminaciones" que me vas a presentar son las que me imagino, te puedo asegurar que son las propias de cualquier comunidad política, empezando por España.
Los problemas de la identidad de las comunidades políticas son tanto de difícil solución como importantes. Las banderas, las lenguas oficiales, los himnos... no han nacido porque si, sino porque son útiles para la construcción de una buena sociedad democrática. Tanto es así, que aquellos Estados que no han logrado que sus ciudadanos se identificasen con ellos han acabado sumergidos en guerras civiles (en el peor de los casos) o al borde de la división (como Bélgica).
Lo de que "han de ser los individuos quienes decidan qué es público y qué es privado" es sencillamente un imposible, en especial en democracia. Yo no puedo decidir que violar a mi mujer es un asunto "privado" y que en cambio volar a una muchacha en la calle es un asunto "público". La violación dentro del matrimonio fue un asunto privado durante mucho tiempo en toda Europa Occidental porque así lo quisieron las comunidades políticas que la ocupaban; solo en el momento en que la comunidad política decidió que podia y debía meter mano en el asunto, la violación dentro del matrimonio dejó de ser un asunto privado.
Otra cosa es que consideremos que tratar un asunto humano de manera pública es una barbaridad, o que lo es el tratarlo de manera privada. Lo que no se puede argumentar es del siguiente modo: "la comunidad política no debe meterse en el asunto X porque eso es un asunto privado". Eso es sencillamente tautológico, no significa nada. Y eso es precisamente lo que hacen los que dicen que "la comunidad política no debe tratar temas identitarios porque eso son asuntos privados".
Estoy en plenos examenes así que no puedo entrar en el debate como me gustaría.
NO creo en la ausencia de identidad colectiva, sin embargo, si creo en la posibilidad de establecer una identidad colectiva inclusiva. La ausencia de identidad colectiva lleva al atomismo y al liberalismo a la thatcher.
Si creo en cambio en una suerte de ciudadanismo, es decir, en la definición de una identidad colectiva estrecha basado, únicamente, en los valores del ciudadanismo: obediencia a la ley, espiritu de servicio, austeridad, participación política etc... En otras pa labras, y salvando lo tosco de la comparación, una ciudadanía a la romana o a la griega, algo en la línea de lo que proponen Oldfield o Petit.
La lengua y demás aspectos deben regirse por criterios utilitaristas o, suponiendo qeu toquen áreas importantes de la personalidad del individuo, por el criterio del velo de la ignorancia: decida usted en qué medida quiere que le atiendan o no en su lengua materna, y si prefiere esto a tener una administración mas eficaz y económica.
Las banderas, los himnos oficiales, etc, no deben representar ni una historia ni una determinada forma de vivir, ni nada de eso qeu se entiende normalmente por cultura, sino solamente los valores que son defendidos por la comunidad como necesarios y meritorios para vivir en ella, osea, la adhesión a los principios generales del derecho. El Estado esapañol, comienza y termina donde dice la constitución, y no en otro sitio. Lo demás, la lengua la cultura, etc... es solo el soporte sobre la que se inscribe el texto pero son extrapúblicos.
La social democracia porfundiza en un valor cristiano: la igualdad ( los cristianoslo introdujeron como elemento distorsinador Algunos lo recuperaron, en el cristianismo y en politica, como elemento manipulador) En ese sentido el socialismo es un enemigo de los PRIVILEGIOS. Bueno sin extenderme ya Marx ( que fue corresponsal en España) en sus escritos en USA señalaba el caracter de defensa de los privilegios que tenian los levantamientos perifericos en España. Sigue siendo lo mismo. El problema no es identitario porque se podria decir que las periferias despojan a sus vecinos mas inmediatos del sentido de pertenencia al pueblo español ( ni mas ni menos) ademas les aleja enfrentandoles entre si . Es algo viejo y manido de lo que nadie habla porque somos todos estupidos o porque somos todos muy politicamente correctos y de los porblemas no hablamos La mejor prueba es Portugal Lo separo del resto de españa el conde hijo de un noble Borgoñon a que le habian dado ese territorio como dote y para que prosigera en sus dominios la reconquista ( una subcontrata ¿os suena?) Bien pues decidio hacerse rey y tener un reino para el y su familia ¿Como? pues sencillo inicio una campaña de lavado de cerebro a los habitantes de su condado hasta que convencio a una parte del mismo pueblo de que era distinto y mejor que el resto del mismo Pueblo. En portugal se sigue fomentando el odio a los españoles ( ojo no a España si no alos españoles) como mejor metodo de mantener sujeto a su pueblo Es de cajón. Euzkadi? Cataluña? etc etc ( te remito al guion ya escrito por Cohn Bendit en eurominority.com) Alli veras lo que nos espera Quieren paises pequeños y manejables ( exactamente el plan de las SS para Europa, mira tu por donde) Pero ademas en España tiene doble premio En efecto se llama Hispanoamerica la historia de la division en paises pequeños les ha ido bien a los gringos. Con el indigenismo promocionado desde EEUU se destruira cualquier posible unidad Hispana. !Bingo! para los gringos. Mierda para los socialdemocratas.
Si Fidel estuviera lúcido sabria que lo peor qu e le podria hacer al imperio Yanqui, lo mas grave seria recomendar a Cuba pedir su ingreso en España como una autonomia. ¿te imaginas esta politica ficcion?¿ Y si cundiese el ejemplo en la america Hispana? ¿Le gustaria a estados Unidos? No a estados unidos le gusta mas los paises indigenas que no hablen español y en España: Tambien tambien a nosotros nos toca marcarles el camino.
Pero chaval, ya no hay huevos revolucionarios !Que le vamos a hacer!
Agur PD ni te creas que defender la causa de los nacionalismos perifericos es progresista !Nos han engañado ya tanto con eso!
VERDAD BASTA DECIR LO QUE ES Y NO MAS , PUES MUCHAS VECES LOS POLITICOS DICEN COSAS QUE NO SON , BASTA CON DECIR LO QUE ES.EL QUE ESTE LIBRE DE PECADO QUE...
Hola Citoyen Hola Citoyen encantado de charlar contigo.
Recojo tus comentarios e intentaré en el próximo artículo o en otro comentar las diferencias, según los...