| Cómo terminar con ETA (lecciones prácticas para políticos) |
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La realidad, sin embargo, nos demuestra que en el día a día, pérfida de ella, que los intereses cruzados de terroristas, los medios de comunicación y los partidos políticos (en la oposición o donde sea), imponen su agenda incluso a pesar de la buena voluntad del Pueblo y el Gobierno españoles. Yo quiero dar mi propia visión. Sé, lo digo de entrada para esos que critican las ideas utópicas porque son incapaces de tener una en sus propios cerebros, que es muy difícil de conseguir, pero está ahí, y sería posible si cada uno de nosotros nos pusiésemos a ello. Y es que lejos de la presión policial, del aislamiento ciudadano, y de la exclusión política, hay un arma mucho más poderosa que todas ellas juntas para terminar con ETA. Porque ataca a su mayor arma, que es la base de gente engañada, y equivocada (a los que piensan al 100% que matar es una solución no hay quien les recupere ya, lo siento), que apoya a los terroristas. Esta vía consiste, ni más ni menos, en el éxito de España como fuerza de desarrollo a nivel económico, cultural, tecnológico y social a nivel internacional. El éxito de nuestras instituciones, empresas y ciudadanos a la hora de generar riqueza, cultura, desarrollo, bienestar y progreso, tanto en nuestras fronteras como en el exterior, haría ver a las bases de la izquierda abertzale que lejos de representar la opresión que les quieren vender, la idea de España es plural en derechos, libertades y progreso. Es decir, la extensión del desarrollo económico a nivel de empresas y ciudadanos, ofreciendo puentes que ligasen, todavía más, la economía vasca con el resto del Estado Español crerá lazos que ni los políticos más zafios y demagogos podrían romper. La extensión de libertades, el consenso sobre la cesión de responsabilidades a las comunidades y ayuntamientos, (como ha sido un magnífico ejemplo el Estatut catalán para casi todos los partidos políticos), el desarrollo cultural plural y libre, son las mejores armas que se pueden anteponer a la sinrazón de quienes utilizan el miedo, la manipulación y agravios inventados para manipular a sus bases, y no perder el ya escaso apoyo que les queda. Frente a quienes desean la paz, y quienes sólo saben vivir con la violencia, debemos ofrecer una alternativa de unidad (no confundir con centralismo a ultranza) de todos los pueblos. Debemos ofrecer una salida de paz y progreso (frente a los que desean la violencia para vivir del sudor de otros). Debemos colaborar internacionalmente para reunir pueblos, solucionar crisis y prevenir desastres, frente a los que desean destruir los lazos de unión. Debemos ofrecer, en definitiva, una riqueza económica y cultural extendidas a cada rincón, frente a los que creen que la vida es un juego de suma cero, donde para que ellos ganen, debemos perder los demás. Debemos demostrarles, cada uno de nosotros, que juntos podemos construir más que separados, más incluso de lo que ellos puedan destruir con sus bombas y sus pistolas, y sus treguas trampa. Demostrarles que no importa a qué gobierno quieran engañar, no podrán engañar al pueblo vasco, o al catalán, o al canario, o al extremeño. Porque una forma de quitarle sus argumentos es, como se está haciendo desde el Gobierno, ofrecer ayuda internacional al desarrollo, seguir apostando por la ecología, las labres humanitarias y la ayuda entre naciones. Nos queda mucho por hacer, pero si lo hacemos, si conseguimos progresar hasta el punto que quede claro que no nos importan sus deseos provincianos, y que hay ciudadanos libres, implicados y buenos en todo el mundo a los que no les importan las fronteras que nos quieren imponer. Si conseguimos hacerle ver a sus bases que no tenemos nada unos contra otros, sino que todos tenemos un objetivo común, que es construir un mundo mejor, sin violencia, sin temor, sin miedo. Si conseguimos hacerles ver que lo que les han vendido sobre la opresión, sobre el futuro, sobre el pasado, no es la verdad, sino que la verdad debe encontrarla cada uno, investigando, leyendo, aprendiendo, viajando, y que esa verdad nunca pasa por la violencia. Si conseguimos demostrar, con nuestros éxitos, con hechos, no con palabras, que nosotros sólo queremos poder vivir cada día un poco mejor, y que nuestros hijos también lo hagan, en un mundo más libre cada día, más humano cada día, más sostenible, más rico…si logramos desarrollar el Estado del Bienestar, en lugar de esquilmarlo, si conseguimos crear empresas competitivas, y socialmente responsables… Bueno, es un bonito sueño, pero si conseguimos eso, y todo pasa por el esfuerzo de cada uno de nosotros, si lo conseguimos, ETA se habrá quedado sola, porque de repente, nos habremos dado cuenta que los bandos que ella ha impuesto ya no existen. Y todos podremos vivir en lo que es su verdadero terror, un mundo en paz.
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| Escrito por Francisco Agenjo | |
| martes, 16 de enero de 2007 | |
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No es difícil imaginar el fin de una organización terrorista, un poco más pensar qué caminos que pueden conducir a ello, aunque si nos ponemos a ellos seguro que todos los encontramos.






