|
Más allá de la Gran Ciudad |
|
|
| Lecturas |
2852  |
|
En los pueblos dónde el máximo exponente en sanidad es un CAP; cuando a nivel de educación con mucha suerte tendrán instituto dónde hacer la ESO y el bachillerato, cuando la posibilidad de poder realizar un ciclo formativo es remota, por no decir inexistente, y la universidad es pura utopía; cuando no hay representación de ninguna administración más que la local (ni Hacienda!! eso sí, los impuestos se pagan igual), la necesidad de desplazarse hacia alguna ciudad, con suerte cercana, es evidente.
Hace un montón de años que oigo en boca de todos nuestros políticos de la importancia del uso del transporte público, de su potenciación a nivel gubernamental, de los incentivos a nivel económico en forma de abonos combinables, etc... Pues yo, desde mi visión pueblerina del tema, me pregunto: ¿alguna vez tendré opción yo también a poder hacer uso de uno de esos abonos? ¿Alguna vez podré dejar el coche en el garaje para poder ir a visitarme ni que sea al ginecólogo?
Ya se que existen trenes (no es mi caso ni el de muchos); y autobuses (uno a primera hora de la mañana que va y otro a última hora de la tarde que regresa). En la era de las comunicaciones, en que puedes estar aquí y en Roma a poco más de 1 hora en avión, hay lugares en que para poder desplazarse a 30km es un verdadero problema.
Desde nuestra visión social del problema, creemos que hay que trabajar por la igualdad en el acceso a los servicios básicos públicos, en ampliar la red de transporte público tanto en cantidad como en calidad, tenemos que tener una visión de la sociedad global, más allá de la gran ciudad.
Comentarios de los usuarios (0)
|
|
|
|
Escrito por Silvia Mur
|
|
domingo, 12 de marzo de 2006 |
|
|