| El 8 de Marzo, ¿un día de reivindicaciones aún pendientes? |
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En este artículo, tras conocer las raíces socialistas del 8 de Marzo que la derecha a tratado de ocultar, reflexionaremos si las reivindicaciones del 8 de Marzo siguen vigentes hoy en día y la influencia que este día ha tenido para aumentar la equiparación de derechos de mujeres y hombres.
Bastante gente, especialmente la más joven, cree que el 8 de Marzo se basa en unas reivindicaciones desfasadas y que celebrar ese día es innecesario, pues aseguran que vivimos ya en igualdad. Otros colectivos, especialmente la derecha conservadora y los colectivos religiosos (en este punto sí que coinciden y se apoyan Vaticano y países árabes...casualmente), opinan que los valores de libertad y reivindicación que ese día representan son contrarios y hasta peligrosos para la “naturaleza” de la mujer y para la estabilidad de los pilares de la sociedad. Por su parte, los colectivos neo-liberales piensan la situación de las mujeres es debida a una decisión libre de cada individua, y que el Estado no tiene por qué definir e implementar políticas para intervenir para tratar de resolver esta situación pues generan gastos públicos, políticas ineficaces y se inmiscuyen en la sacro-santa libertad de las personas. Con este artículo, trataré de convencer que lo que el 8 de Marzo representa, sigue vigente y que los Gobiernos han de dar respuesta a las problemáticas expuestas por los diversos colectivos, que tiene, todas, una misma raíz: el sistema patriarcal. Para analizar lo que el 8 de Marzo significa, hemos de conocer, primero, cuál es el origen y objetivo de este día reivindicativo, una historia que la derecha neoliberal y la conservadora, han deformado para ocultar su origen socialista. Clara Zetkin, líder del Sindicato Internacional de Obreras de la Confección, fue la promotora de definir este día y lo que significa. Lo hizo durante la II Conferencia Internacional de Mujeres Socialistas (Copenhague, 1910), donde se aprobó una Resolución para celebrar todos los años el día de la mujer y una manifestación internacional unificada en pro de los derechos y las libertades de las mujeres, dando relevancia a sus reivindicaciones laborales. Así pues, en marzo de 1911 se celebró por vez primera el Día Internacional de la Mujer en Alemania, Austria, Dinamarca y Suiza, ampliándose el número de países en años sucesivos. Por su parte, la Asamblea General de Naciones Unidas aprobó en el año 1977 la Resolución 21/142 en la que "se invita a todos los Estados a que proclamen, de acuerdo con sus tradiciones históricas y costumbres nacionales, un día del año como Día para los Derechos de la Mujer y la Paz Internacional". Sin embargo, para silenciar las raíces socialistas de la conmemoración, se vincula este día, erróneamente, al incendio ocurrido en la fábrica textil "Triangle Shirtwaist Company" de Nueva York, provocado por el propio empresario ante las obreras declaradas en huelga y encerradas en el inmueble, con el fatal resultado de 128 mujeres muertas. Si bien es cierto que este incendio ocurrió, y que las reivindicaciones laborales de las mujeres se incrementaron a partir de entonces, el suceso tuvo lugar el 25 de marzo de 1911, dos días antes a la primera celebración del Día Internacional de la Mujer (se puede leer más en http://www.malostratos.org/actualidad/50%20cultural%2005-02%20hist%208marzo.htm). {mospagebreak} Una vez aclarado su origen, analizaremos el objetivo del 8 de Marzo. Este es visibilizar la situación de las mujeres, para concienciar sobre la necesidad de promover políticas que favorezcan la igualdad de oportunidades, y, por otro lado, concienciar a la sociedad de un cambio de actitud para acabar con la discriminación de las mujeres. También hemos de tener en cuenta la importancia de este día para visualizar la diversidad de la situación de las mujeres. Las mujeres nacionales intelectuales, amas de casa, trabajadoras, jóvenes, madres, viudas, inmigrantes, mujeres maltratadas, lesbianas, etc... cada colectivo, reclama en el 8 de marzo diferentes demandas pero todas tienen el mismo objetivo: acabar con el sistema patriarcal que las releva a ser ciudadanas de segundo nivel. Y esta reivindicación, común, repito, a todas ellas, aún es necesaria hoy en día, pues de todas las grandes injusticias de la Historia, la discriminación de la mujer es una de las que todavía no ha sido superada. La mujer, que representa a más de la mitad de la población, ha sufrido (y en muchas culturas sigue sufriendo) una segregación y mutilación cultural (hasta no hace mucho en nuestra cultura con la prohibición de escolarización, con una socialización para ser casi esclava del marido,...algo aún presente en algunos colectivos étnicos y religiosos), laboral (primero se le prohibió el trabajo remunerado y, después, se las ha segregada a puestos de trabajo con sueldos más bajos y menos posibilidad de promoción creando el denomiando techo de cristal, y haciendo así que la dependencia económica hacia el nombre se perpetúe), política (tanto en la participación -sufragio- como en la representación) y social (de los diversos colectivos participantes en el 8 de Marzo, cada cual tiene su propia discriminación social, aunque aquí sí, las peor paradas son las inmigrantes). Las mujeres, pues, han tenido que luchar contra el rol de predeterminación socio-político-económico-cultural que va unido al simple hecho de pertenecer al género femenino. En esta lucha por adquirir sus derechos, el 8 de Marzo ha jugado, y sigue jugando, un papel importante, al igual que los partidos de izquierdas, dado que su ideal de sociedad se basa, precisamente, en la no-discriminación por causas ajenas a la voluntad de cada persona (ingresos económicos, etnia, sexo, capacidad física e intelectual, tendencias sexuales, etc.). Para quien crea que el 8 de Marzo es un día caduco y que las nuevas generaciones no necesitan de estas reivindicaciones, les pido que analicen los datos, y si no, al menos, miren a su alrededor. Algo falla cuando, a nuestra generaciones jóvenes, en qué las chicas estamos más preparadas que los hombres y, donde se supone, existe la misma probabilidad de acceso y de promoción tanto laboral como político, pero aún se siguen manteniendo las segregación en función del género. Y si analizamos la realidad de las parejas jóvenes, nos encontramos con la baja tasa de distribución de faenas domésticas, aunque amb@s trabajen remuneradamente, incluso, muchas veces, haciendo más horas ellas que ellos. ¿La solución? Concienciación y políticas activas para potenciar la socialización no sexista y la igualdad de oportunidades.... ah! Y participar en el 8 de Marzo, para recordar todo lo que aún nos queda por alcanzar. Y para quienes creen que l@s que nos manifestamos sólo somos hembristas (si somos mujeres) o calzonazos (si son hombres) querría acabar con una reflexión de un grupo deamig@s que firmamos para el 8 de Marzo: “No somos iguales, ni debemos serlo. No queremos más, pero tampoco menos. Es en el respeto mutuo y el reconocimiento de los Derechos y las Obligaciones que, como personas, Mujeres y Hombres, compartimos, lo cual nos equipara y es que, no lo olvidamos,los Derechos no tienen Género.”
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| Escrito por Psique | |
| martes, 07 de marzo de 2006 | |
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En este artículo, tras conocer las raíces socialistas del 8 de Marzo que la derecha a tratado de ocultar, reflexionaremos si las reivindicaciones del 8 de Marzo siguen vigentes hoy en día y la influencia que este día ha tenido para aumentar la equiparación de derechos de mujeres y hombres.






