| El 1 de mayo de los submileuristas |
|
|
El submileurista es fruto de la terciarización de nuestra economía. Trabaja en empleos afectados por el llamado “mal de coste”, y que por su forma de estructurar es muy difícil que incrementen la productividad al ritmo de los trabajos del sector industrial. Para entendernos, es más fácil introducir un nuevo robot que acelere o mejore la producción en una cadena de montaje o la informatización de numerosos procesos, que la mejora de la productividad de un camarero en la atención de mesas (se podrá introducir mejoras como registradoras electrónicas de demandas que automaticen los procesos de facturación, etc.. pero en ningún caso con incrementos de productividad tan grandes como los de los sectores industriales avanzados).
Eso provoca que, con respecto a los salarios de los sectores industriales, o de otros sectores servicios donde el nivel de productividad o de beneficios (como el sector bancario, seguros, etc..) o en sectores de uso intensivo de tecnología, los trabajadores de los sectores de baja productividad y valor añadido vayan perdiendo poder adquistivo.
En Estados Unidos el mercado laboral no es ya dual o multiescalar como en Europa, hay toda una gama de subempleos que requieren que una sóla persona realice varios trabajos a la vez para poder subsistir. Y precísamente recaen en estos sectores que en algunos casos, en Europa, asume el sector privado (servicios a las personas sería el más paradigmático).
En España y en Europa no deja de existir esta realidad, se habla de mercados laborales duales, etc.. Y hasta hace bien poco el eje principal del sindicalismo no caía en los intereses de esta subclase trabajadora. Posíblemente en los últimos 10 o 15 años en España y un poco más en los países nórdicos y en algunos centroeuropeos, la atención a los que forman parte del “equipo B” en el mercado laboral comienza a ser intensiva y no sólo desde la “élite” del trabajador del “equipo A” (en general, el trabajador industrial, a tiempo completo, con contrato indefinido y una buena retribución) sinó que los trabajadores del “equipo B” se han sindicado. A los datos de evolución de la afiliación me remito: la VERDI en Alemania o las federaciones de servicios, hostelería, etc.. en UGT o en CCOO son las que más fuertes subidas de afiliación han tenido. La UNI, la federación internacional asocida a la CIOLS (hasta la fusión con otra de las confederaciones sindicales internacionales para construir la CSI al menos) que engloba todo el conjunto de los servicios aquejados por el mal de costes, es una de las más activas.
Y ello en Catalunya al menos se traduce por un combate porqué los convenios colectivos no recojan salarios menores a 1000€/brutos mensuales para los trabajadores a tiempo completo. Más de un liberal me dirá que eso provocará nosecuantos males: paro o la no creación de empleo. Pero como ya analicé en la serie de artículos sobre el salario mínimo esas objecciones nacen de contemplar el mercado laboral de forma simplista.
El dar más peso a los de abajo de la escala salarial cuando el mercado laboral es monopsonista en parte, permite llegar a equilibrar el peso de la negociación y llegar a unos salarios más buenos y que estén dentro de los que ofrecería el mercado laboral en libre competencia. También logra poner en agenda política los intereses de los trabajadores peor pagados y “deselitiza” el sindicalismo. El hecho de poner en primera la lucha por los submileuristas pone por delante de los trabajadores del “equipo A” a los del “equipo B”, a los precarios, temporales, mal pagados, etc...
Y además, segúramente es proactivo económicamente. Aunque la mayoría de trabajos en esos sectores están en funciones aquejadas por el mal de coste, aún podemos recorrer un largo camino en ligeras mejoras de productividad, en organización racional del trabajo, etc.. Además, son los mismos empleadores los que se quejan de la falta de mano de obra en sectores como la hostelería, símplemente, ni se plantean ofrecer mejores salarios. Y para los que temen que fuertes subidas salariales en los sueldos más bajos implican más paro, les recuerdo que el último convenio de Catalunya de seguridad privada se firmó con una subida del 15% del sueldo base en un año y el número de empleados en ese sector se ha incrementado de forma espectacular.
No entraré ahora en disquisiciones más profundas alrededor de esta argumentación, porqué lo importante de todo esto es que este 1 de mayo, el interés estará centrado en los que normámente no tienen mucha voz en las relaciones laborales. Este 1 de mayo, es el de los submileuristas para intentar que dejen de serlo. Y como mínimo ya aparecen en las reivindicaciones, el primer paso para que sus intereses puedan protegerse.
|
mXcomment 1.0.3 © 2007-2008 - visualclinic.fr
License Creative Commons - Some rights reserved
| Escrito por Jose Rodriguez | |
| miércoles, 25 de abril de 2007 | |
| < Anterior | Siguiente > |
|---|
RSS


Este día internacional del trabajo será el de los submileuristas. Y esto no sólo es un cambio en la estrategia de márketing y de comunicación de los sindicatos, sinó que también representa la emergencia de una clase trabajadora que hasta hace bien poco no se autoreconocía.






