PrincipalArtículosOpiniónColumnasRevista "Argumentos"Blogoconversación
viernes, 29 de agosto de 2008
Principal arrow Artículos arrow Igualdad arrow La “normalidad” y el “naturalismo” alrededor de la orientación sexual
La “normalidad” y el “naturalismo” alrededor de la orientación sexual Imprimir E-Mail
Lecturas 6148    

Image“Normalidad” y “natural” son conceptos que utilizamos socialmente para definir comportamientos que consideramos que o bien conforman la norma social o bien corresponden a la naturaleza humana. A veces esa utilización en el ámbito de la orientaciónsocial puede llevarnos a serios errores ya que partimos de premisas incorrectas sobre lo “natural” y lo “normal” no es más que una construcción social.


Una conversación intrascendetal puede ser el inicio de un proceso de reflexión, en este caso, este artículo nace de la confrontación de formas de pensar distintas alrededor de un tema en una de estas conversaciones. El tema, la orientación sexual de los individuos, en apariencia nuestra sociedad lo tiene superado pero no deja de levantar resquemores, malentendidos y fobias.


Frente a una sociedad que en lo legal ha abierto las posibilidades para que las personas con una orientación sexual diferente a la norma heterosexual puedan legalizar su relación y tener los mismos derechos que las personas heterosexuales, existen en la sociedad personas (posiblemente una mayoría) que aún no ha interiorizado del todo este tema.


Mantenemos una dicotomía entre una patina “progre” que hace que “sea carca”, “retrógrado”, “intolerante” el no entender o aceptar la homosexualidad y su visibilidad, aunque también mantenemos un fondo bastante homófobo que radica en la incomprensión de ciertos conceptos o en la falta de información para la aceptación de otras visiones.


En este caso quiero hablar de un punto al que dialécticamente se puede llegar cuando debatimos el tema de la homosexualidad: la homosexualidad no es “normal ni natural”. Estas palabras se dicen con la boca pequeña, no queriendo parecer un intransigente, evitando el parecerse a Rouco Varela en sus homilías: “el matrimonio es la unión de un hombre y una mujer”. Se dice con esa boca pequeña porqué se tiene miedo a decir algo en contra de la homosexualidad y ser estigmatizado de “facha” o “intolerante”.


Bien, a mi parecer que alguien diga esta afirmación no le convierte en homófobo, en el peor de los casos, y según mi modesta visión del mundo, es alguien que no ha reflexionado a fondo sobre lo que significa “normalidad” o “naturalidad” y se basa en concepciones muy “cientificistas” al respecto.


Comencemos con la “normalidad”.


Los comportamientos normale socialmente son los que hacen la mayoría de forma visible y que esta mayoría considera normal. No hay más. Cuando una sociedad define un comportamiento como “normal” lo hace a través de los individuos y los mecanismos de socializción, las instituciones, los mecanismos de realimentación social, la retroalimentación simbólica, etc... Una sociedad define como “normal” comportamientos que pueden ser positivos para el conjundo, como por ejemplo “lo normal es trabajar” y ese comportamiento es considerado como “normal” y la persona a la que se adscrive ese comportamiento se la valora de forma positiva. Otros comportamientos “anormales” pueden identificar comportamientos negativos para la colectividad, por ejemplo, no es “normal” ir en ropa interior por la calle. También la “normalidad” sirve para identificar comportamientos que la mayoría considera negativos para el individuo que los hace, por ejemplo, alimentarse con cucarachas. Lo normal y anormal no tiene porqué ir ligado a lo “legal” o “ilegal”, no existen leyes que prohiban alimentarse de cucarachas, pero que no esté prohibido no significa que se considere “normal”.


Pero el concpeto de “normalidad” bastante más complejo que lo que estoy definiendo e identificando aquí, también esconde algunas trampas. Por ejemplo, algo que la mayoría no ve normal porqué genera alternativas de comportamiento que sin ser positivas o negativas, simplemente no conforman las pautas de comportamiento de la mayoría: el jugar a rol, vestir gótico, ver los documentales de la 2 y no dormirse, algunas prácticas deportivas, etc..


Mediante la normalidad se identifican (y se estigmatizan) aquellos comportamientos que escapan a los que hace la mayoría (al menos de forma abierta y reconocida), también sirven a los intereses de las clases dominantes que pueden definir que “practicar la política” no es “normal” cuando lo realiza el hijo de un paleta, pero es “un acto de generosidad” cuando lo hace un profesional aposentado. Lo “normal” también responde en nuestra sociedad hipermediatizada a comportamientos inducidos que han tenido mayor éxito en cuajar que otros, poniendo, nuevamente, un ejemplo: es “normal” ir a esquiar o practicar deportes de riesgo comercializados, no es tan “normal” hacer montañismo (aunque cada vez más), o utilizar grampones y raquetas en lugar de esquís. En este caso la “normalidad” viene dada por que comportamiento en nuestro tiempo de ocio ha tenido más éxito social.


Con “normalidad” no se marcan prohibiciones, pero sí se estigmatizan personas y comportamientos. El “anormal” queda señalado, aunque sea de forma liviana, por la sociedad. Es decir, “normalidad” es una definición que hace cada sociedad en cada momento y que cada subgrupo puede tener su propio concepto de “normalidad”. Bajo esa bandera se muestran conflictos ideológicos, en el momento que el respeto por la libertad individual se extiende las separaciones de pareja dejan de ser “anormales” y forman parte de esa “normalidad”, una lucha social ha terminado teniendo su expresión en una legalización y en una normalización de un comportamiento. El conseguir la “normalidad” forma parte de lo que muchos grupos minoritarios buscan: entre ellos los homosexuales.


Bien, aclarado que lo “normal” y “anormal” queda definido por las sociedades, no existe una fuente natural de lo que es normal o no.


Lo que es “natural” en los comportamientos humanos


Vayamos a la “naturalidad”. Dejaré a parte una afirmación de bastantes biólogos: “lo natural es lo que se dá en la naturaleza” y que si hay humanos que coleccionan sellos, es natural que haya humanos que coleccionen sellos. Y es que la naturaleza del hombre es tecnológica y social.


En este caso me centraré en el comportamiento sexual. Más allá de las apelaciones de los sectores más rancios de nuestra sociedad done el sexo sólo puede existir siempre que esté ligado a su función “natural” reproductiva, hay una concepción de lo que somos en una extraña dicotomía (que en verdad no existe) entre lo que es “natural” y lo que es “social” o “tecnológico”.


Vayamos al tema de lo natural, el sexo en el homo sapiens (que no nos olvidemos, no hemos dejado de pertenercer a ese primate del género homo) y la homosexualidad. Para alguien profano en antropología o en la etología de los grandes primates su visión sobre lo que es natural no pasará de la función reproductiva de una forma un poco más evolucionada. Practicamos sexo y nos gusta mucho porqué necesitamos un incentivo para reproducirnos. Si fuésemos escorpiones seguramente esto sería así. Sin muchas más complicaciones, en un momento de su vida los escorpiones se ven impelidos a acoplarse con otro de su misma especie y distinto sexo, una profusión de hormonas dominan su comportamiento y su etología del sexo. No dan para mucho más, ellos y gran parte de los animales.


En cambio el ser humano hace mucho que dejó de ser guiado únicamente por la selección natural pura y dura, al mismo estilo que a los escorpiones. El género homo es pura selección social y tecnológica, junto la selección natural. Somos lo que somos gracias a que hemos desarrollado tecnología. Si el ergaster no hubiera desarrollado una nueva forma de producir herramientas no hubiéramos tenido suficientes recursos nuevos para poder alimentar un cerebro en expansión. Sin las nuevas herramientas, sin el dominio del fuego tal vez nuestra evolución no hubiera ido a una mayor encefalización y hubiéramos ido por otra vía, como los austrolopithecus robustus que desarrollaron mandíbulas más fuertes para poder triturar vegetales, mientras los gráciles homo erectus desarrollaban una plétora de tecnologías que les suplían sus propias carencias físicas y les hacían dominar el medio y colonizar nuevos entornos.


Pero el desarrollo de lo que somos, lo que “es natural” en nosotros en el sentido etológico y antropológico no se entiende sólo como una interacción romántica entre el “hombre y su ingenio” contra la naturaleza. Nuestro género no ha sido de robinsones, sinó de animales sociales, que socializaban los avances tecnológicos y tenían estrategias grupales y colectivas, convivían, aprendían a conversar y a comunicarse de forma abstracta, construían una realidad simbólica con la que explicaban el mundo de forma comunitaria, practicaban ya en las especies más cercanas a nosotros el enterramiento de muertos, el arte y la cultura más refinada. Y asociada a esa socialización vienen adaptaciones físicas en nuestro cuerpo: la plasticidad facial, la capacidad de reconocernos a nosotros mismos, las áreas del cerebro destinadas a la comunicación verbal, etc.. que luego ha permitido que desarrollemos la lógica, la tecnología más avanzada, la filosofía y la propia ciencia.


Ya en el grupo de los primates es bastante importante el fenómeno social para seleccionar algunos caracteres genéticos: los grupos de primates que no pueden mantener una buena cohesión grupal tienen menos éxito que sus congéneres, un grupo puede expulsar miembros que no potencien esa cohesión grupal, pueden dejar abandonado al miembro que no comparte la comida casi nunca, etc... Es decir, hay estrategias evolutivas que se ven favorecidas por el comportamiento social en los primates. El primate que jamás intercambia quedará aislado, las hembras pasarán de él, y el primate que se deje tomar el pelo y no tenga un mínimo de agresividad siempre llegará tarde a todas las oportunidades, incluidas las de reproducirse. Por tanto “lo natural” en los primates es bastante “social” y como mínimo en nuestro género es “social” y “tecnológico”. Es “natural” en el homo sapiens utilizar instrumentos inventados por él, hacer ciencia, construir símbolos y transmitirlos y tener comportamientos sexuales que vengan definidos por otras causas que las púramente reproductivas.


Volviendo al grupo de los primates y el tema de la homosexualidad, pondré el ejemplo de los bonobos, una especie más pequeña de chimpancé, estos parientes lejanos tienen un comportamiento hipersexual, en general las hembras, pero también los machos se ofrecen para aliviar conflictos cuando dos bonobos entran en conflicto, como método de saludo... etc.. realizando muchos tipos de actividades sexuales, entre machos, entre hembras, entre macho y hembra, etc...


El bonobo nos proporicona un ejemplo de que un animal puede tener comportamientos que consideramos “no naturales” alrededor del sexo. Nadie puede negar la importancia que para el homo sapiens (para nosotros mismos) tiene el sexo. No es extraño ya que físicamente dedicamos grandes energías a producir los órganos sexuales más grandes de los primates (tanto en términos absolutos como relativos) y somos de las pocas especies que tenemos un celo permanente. El sexo juega un papel crucial en nuestra naturaleza, mucho más que en la inmensa mayoría de especies animales.


Esa importancia trasciende su función “natural” que se define bajo un concepto reproductivo y hace “naturales” otras funciones: la propia satisfacción en un animal de comportamiento complejo como el de los humanos hace que podamos ser más eficientes a la hora de colaborar, ingeniar, ser creativos, etc.. la liberación de ciertas hormonas relacionadas con la actividad sexual nos ayuda a prevenir enfermedades. Pero incluso más allá de sus beneficios fisiológicos, a nivel grupal el sexo permite a un grupo poder cooperar, subsistir, reducir su nivel de conflictidad, y por supuesto, perpetuarse a través de nuevas crías, pero no como única función.


Cuando el sexo en nuestro género es tal vez algo más importante y relevante para la pervivencia del grupo y la salud del individuo que su pura función reproductiva, cuando el sexo significa, incluso físicamente, tanto, cuando destinamos enormes cantidades de energía a unos enormes órganos sexuales y a mantener un celo permanente es que la función del sexo en nuestra especie es clave y antes de definir las relaciones homosexuales como “no naturales” deberíamos poder conocer más a fondo la importancia del comportamiento sexual en nuestra especie.


Por ello, ante el argumento de que “la homosexualidad” no es “normal”, o no es “natural” les remitiría a la moderna antropología y al estudio de nuestra propia especie y a analizar los ejemplos que también encontramos entre los primates. Por ello tal vez deberíamos ser capaces de poder superar ese “cientificismo” que nos lleva a calificar comportamientos como “naturales” y otros “no naturales” de forma apriorística. Porqué aunque se haga desde posturas no homófobas (en este caso), al final bajo esa visión cientificista muchas veces estamos justificando el negarle libertades y derechos a individuos que tienen comportamientos distintos a los que consideramos “naturales”.


La falacia que a veces se puede sacar es fácil: “si no sabemos si es natural o no la homosexualidad y como se dá en la sociedad por ello le damos los mismos derechos a las uniones homosexuales que a las heterosexuales podríamos dárselos a los zoófilos, a los pedófilos y a los que tienen comportamientos sexuales no ordinarios bajo la misma premisa”. Esa falacia es querer llevar al absurdo un argumento que aquí no he sacado. Que un comportamiento se identifique como “natural” en el ser humano no significa que sea aceptable socialmente o protegible por la colectividad, o no sancionable. La principal pega a estender los derechos que los heterosexuales tenemos a los homosexuales en países como España no es que haya una lesión de un derecho ajeno, que haya menores que se vean amenazados, que haya terceros que vean dañados sus derechos y sus libertades, que sea contrario a los fundamentos de nuestro sistema legal o que haya datos objetivos que indiquen que perjudiquen a los menores el tener padres homosexuales de alguna de las maneras, sino que se considera que hay una “forma natural” de contruir una relación de pareja y otras que no lo són, o bien que hay una “forma normal” en nuestra sociedad de criar a los niños, y de institucionalizar las relaciones afectivas.


Pero en el momento que aceptamos que lo que se define como “normal” no es más que una convención social, y que al final en un estado de derecho implica más el ordenamiento jurídico que la tradición o la construcción simbólica de normalidad, etc.. a la hora de establecer derechos, libertades y obligaciones. En el momento que nos damos cuenta que nuestra definición de “natural” en las relaciones sexuales radica en una concepción cientificista que no científica de nuestra misma especie, podemos dejar de lado esas objecciones e interiorizar que la homosexualidad será un comportamiento minoritario, pero que no podemos definir de “no natural” y que es tan natural en el género homo que haya heterosexuales como homosexuales (con la prudencia que me dá la definición de comportamientos sexuales en individuos de forma tajante como homosexuales puros y heterosexuales puros, pero que hago para facilitar la redacción).


En definitiva, aunque a nivel legal y formal se ha conseguido mucho para que los homosexuales puedan disfrutar del mismo grado de libertades que los heterosexuales, aún mentálmente los que nos encontramos en “la normalidad” tenemos que hacer ejercicios para analizar de forma crítica ciertos conceptos que asumimos con toda tranquilidad pero que esconden algunos errores y que son la semilla de la incomprensión y la intolerancia hacia los que tienen comportamientos sexuales distintos a los “normales”.



Comentarios de los usuarios (4) RSS feed comment
Escrito por Ramon, on 03-05-2007 14:11,
1. Los bononos
Si desea usted equipara la normalidad de los bononos con la de las personas, alla usted. Solo espero que comprenda que otros no deseemos hacerlo.
 
» Notificar este comentario al administrador
» Responder a éste comentario...

Escrito por Jose R., on 03-05-2007 14:15,
2. "los bonobos"
Estimado Ramón: 
 
Primero, se llaman "bonobos" no bononos. 
 
Segundo, el ejemplo de los bonobos es para ilustrar que lo que a veces consideramos natural no lo és, que no deja de ser un artificio humano. Y tercero si usted hubiera leído, sabría que la "normalidad" es un convencionalismo social, que se define en base a lo que opina la mayoría (o el que tiene la fuerza para imponer esa opinión). 
 
Se trata de ver si la homosexualidad puede ser aceptada simplemente como un comportamiento sexual y afectivo más, y como tal comportamiento tiene que tener su equiparación con el heterosexual. 
 
Como no existe ningún argumento objetivo en contra, se buscan muchas veces razones "metafísicas", razones de "normalidad" o razones de "naturalismo". Obviamente la primera nos tiene que importar bien poco, cada uno su religión en su casa o en el ámbito social que le pertoca, pero no tiene que lastrar libertades ajenas por sus creencias religiosas. Por otro lado, el argumento de la "normalidad" y la "naturalidad" le he mostrado que no dejan de ser una falacia. 
 
Pero vamos, si usted quiere encontrarle 3 pies al gato los encontrará.
 
» Notificar este comentario al administrador
» Responder a éste comentario...

Escrito por David, on 05-05-2007 17:33,
3. ...
Muy buen artículo, aunque largo. Comparto las descripciones dadas de normalidad y naturalidad, aunque opino que no dormirse con los documentales de la dos no es cuestión de anormalidad o normalidad, es simplemente una proeza.
 
» Notificar este comentario al administrador
» Responder a éste comentario...

Escrito por javiucm, on 26-07-2007 18:02,
4. excelente
excelente articulo, tanto desde el punto de vista sociologico como logico y antropologico. Saber valorar la diversidad es una virtud, que por desgracia, no todos son capaces (por el momento) de disfrutar; asi como el que disfruta de un buen vino, de una buena novela o de una investigacion en cualquier campo del saber humano. 
Comparto plenamente tus opiniones de que la "normalidad" o "naturalidad" es una cuestion de imposicion social, muchas veces sin argumentos biologicos o evolutivos, es, sin duda, una covencion social. 
aunque acepto puntos de vista diferentes, siempre que lleguen de la mano de una argumentacion valida con premisas verdaderas, no con falacias ni mentiras que solo son reflejo de ignorancia y miedo (¿a que?)
 
» Notificar este comentario al administrador
» Responder a éste comentario...

Añade tu comentario



mXcomment 1.0.3 © 2007-2008 - visualclinic.fr
License Creative Commons - Some rights reserved
Compártelo:
Meneame
Delicious
Digg
Technorati
YahooMyWeb
Calificación del usuario: / 5
MaloBueno 
Escrito por Jose Rodriguez   
martes, 01 de mayo de 2007
 
< Anterior   Siguiente >
Aforismos
Unamuno
"Venceréis, pero no convenceréis. Venceréis porque tenéis sobrada fuerza bruta; pero no convenceréis, porque convencer significa persuadir. Y para persuadir necesitáis algo que os falta: razón y derecho en la lucha"
 
Últimos comentarios
Creemos un estado neoliberal
Estem...
Reconozco que quien escribió el artículo está informado, pero tambien cegado. Sólo digo que los socialdemocratas hablan pestes del liberalismo...
29/08/08 07:07 Más...
Por Ernesto Soltero

El constante ruido autonómico
Muy bueno
Me gusta mucho la conclusión final, y el artículo me ha gustado.
28/08/08 12:36 Más...
Por miguelnunezrios

Las curiosas aventuras de un...
Fantástico
Me ha parecido fantástico tu artículo, esa es la realidad del dia a dia de Catalunya, yo creo que con dejar pasar una semanita en Barcelona a cada...
27/08/08 08:15 Más...
Por Jordi

Usuario y registro





¿Recuperar clave?
¿Quiere registrarse? Regístrese aquí

"European Trade Union Council"
En pleno debate de las 65 horas dejamos
este vídeo sobre "que és la ETUC" y
como funcionan los sindicatos europeos.
Agregador de blogs de www.socialdemocracia.org realizado en feevy y fusilado por Carlos Guadián, refrito por Jéssica Fillol y rematado definitivamente por José Rodríguez.
Redes amigas
Image Las Ideas.org
Red Economia Crítica XLaIzquierda
Extremadra en positivo Mas Ciudadanía
Image Image