| ¿Pan para todos? |
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Empecemos con las críticas: se dice que la Renta Básica implicaría un aumento de la inflación, desincentivaría la búsqueda de empleo y provocaría un tremendo déficit fiscal.
Sobre el último punto, aunque la cantidad necesaria para asumir el desembolso de esa renta es, ciertamente, demencial- se calcula que una RB de 300 euros por persona y mes significaría un 15% del PIB, aunque no he cotejado esos números- las soluciones que se aportan demuestran que se puede intentar a base de redistribuir la riqueza y de sustituir ciertos subsidios por la RB, de forma que el estado de cuentas quedaría bastante equilibrado. No hay que desdeñar, además, que una parte del desembolso realizado volvería ya sea en forma de impuestos al consumo o de retenciones sobre los beneficios de las empresas – a mayor nivel adquisitivo, mayor consumo, ergo, más dinero en impuestos.
En cuanto al miedo al parasitismo, no queda muy claro que vaya a desincentivar a los potenciales trabajadores. Aparte que la renta apenas cubriría las necesidades muy básicas, los motivos para buscar trabajo no son meramente pecuniarios: la necesidad de interactuar, la presión social o la ética personal son acicates poderosos. Lo que la renta básica elimina es la necesidad de trabajar en cualquier cosa. Ello, en todo caso, mueve los ejes de las coordenadas oferta/demanda en favor del trabajador. Mejores condiciones salariales, mejores horarios, mejores políticas de personal. Por otro lado, sí es posible que desincentive el empleo en aquellos sectores más desagradecidos, por la escasa remuneración o por el poco prestigio social que aportan. Cabe preguntarse si esos nichos de empleos indeseados no serán cubiertos por inmigrantes a quienes no beneficie la RB, y si no van a verse en peores condiciones.
Lo de la inflación tampoco lo veo muy claro. Aún cuando la teoría económica clásica afirma que un aumento en el nivel adquisitivo implica un aumento en la demanda que acaba empujando los precios hacia arriba, la existencia de la RB no implica necesariamente un aumento de la demanda, puesto que al cubrir necesidades básicas se destinaría a productos de elasticidad-renta muy baja. Por otro lado es posible que al redistribuir la riqueza y que determinados vol'umenes de dinero, que eran bien ahorrados bien invertidos, pasen a los estratos más bajos de la sociedad, se aprecie un aumento en la demanda de bienes de consumo que podría incidir en la inflación a corto plazo. Pero creo que la introducción de ese capital, antes casi inmóvil, en el mercado es más beneficioso que perjudicial. Los pobres, no importa lo que ganen, siempre gastan. Y eso ha sido bueno para las empresas desde los tiempos del Fordismo.
De todos modos, todo esto no pasa de mera especulación- sí, opino que la economía es más especulación que ciencia-, a falta de un modelo real en el que se pueda demostrar las consecuencias de la aplicación de la RB en una sociedad. Por ello, a pesar de que los principios ideológicos que hay tras la propuesta de Renta Básica son de mi mayor agrado, espero que quienes la apoyan tengan todos los cabos bien atados.
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| Escrito por Mireia Ortega | |
| miércoles, 02 de mayo de 2007 | |
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Me decido a adentrarme en el espinoso asunto de la Renta Básica, puesto que aún no tengo las ideas claras al respecto. Así que, mientras desgrano el presente artículo, iré formándome paulatinamente una opinión- o me quedaré en la inopia inicial.






