El patrimonio que manejan los fondos de pensiones privados a nivel mundial es difícilmente imaginable: 12,7 billones de euros, aproximadamente unos 2108 billones de pesetas. Por ponerlo en escala, 12 veces el Producto Interior Bruto español, lo que equivale al 25% del PIB mundial. Como se ve, el poder económico de las instituciones financieras que los manejan es difícilmente superable incluso para los EEUU, lo que nos muestra, una vez más, quienes son los verdaderos amos del mundo.
En la actualidad, el sistema público de pensiones goza de buena salud, sobre todo si lo comparamos con los fondos de pensiones privados: en 2008 los fondos privados de pensiones a nivel mundial pierden un 18% de su valor, caída del 9% en España, 20% en EEUU y 37% en Reino Unido.
Así que, su única salida posible es rebajar el nivel de servicio que actualmente ofrecen las pensiones públicas y para ello sólo les basta generar unos cuantos informes atacando la viabilidad del sistema público, a la vez que se presiona a los estados para que tomen las medidas adecuadas: congelación de las pensiones, aumentar la edad de jubilación para cobrar menos trabajando más o cambiar el periodo de cálculo de las pensiones para que la dotación en el retiro sea menor. Y la jugada les está volviendo a salir bien.
El ataque ha sido a nivel global, pues su ingente poder económico se lo permite. Tenemos un gran vacío legal en el gobierno del mundo que están aprovechando para dominar al ciudadano corriente. Con ello, no dejan de enriquecerse mientras los estados individuales pierden peso en un mundo globalizado. Valores de igualdad y en la defensa de los derechos ciudadanos deben dar el salto para poder luchar en el mismo nivel en el que ellos juegan. Pero toda esta lucha sólo depende de nosotros, nuestra conciencia colectiva tiene que salir del coma antes de que sea demasiado tarde.